El Govern de les Illes Balears y el de las Islas Canarias hacen frente común para exigir al Gobierno central que asuma el descuento de residencia en el transporte marítimo hasta el 50% del precio del billete, pues en la actualidad solo abona el 25%, lo que le cuesta al Govern 9,5 millones de euros al año y al canario 30 millones, para subvencionar ese 25% que no cubre el Gobierno de España. Además ambos Ejecutivos autonómicos piden que ese descuento se aplique no solo a los pasajeros, sino también a los vehículos.
Esta petición va en la línea de reducir los precios que actualmente se pagan en el transporte marítimo, que parece ser la cenicienta del transporte público y en el que nadie se fija, quizás porque no son conscientes de la importancia que tiene este tipo de medio de transporte en un entorno insular.
El Gobierno hará bien en atender esta petición y también las que vienen lanzando las navieras, pues se destinan muchos más recursos públicos al transporte aéreo que al transporte marítimo, lo cual supone un agravio y una injusticia que en preciso reparar para dignificar el transporte por mar de pasajeros y mercancías. Está muy bien pelear por conseguir una tarifa plana aérea en los vuelos interislas, como se hace desde el Govern, pero queda mucho por mejorar en cuanto al transporte marítimo.





