La tarifa eléctrica de último recurso (TUR), a la que están acogidos unos 20 millones de hogares y pymes, subirá un 9,8 por ciento a partir del próximo 1 de enero, luego de que la propuesta de subida planteada por el Ministerio de Industria haya recibido este lunes el visto bueno de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos. Con el nuevo año, también se encarecerá el gas natural: un 3,93% de media, según informó Industria, lo que afecta a 6,5 millones de usuarios acogidos a las tarifas reguladas. De este modo, la Comisión Delegada acuerda congelar la parte de la tarifa en la que se recogen los costes regulados y repercutir el coste del decreto del carbón, lo que, una vez asumido el encarecimiento de la energía supone un alza de la TUR del 9,8%. El incremento responde al encarecimiento de la electricidad en la última subasta entre comercializadoras y a los ajustes técnicos posteriores, así como a la aplicación de un incremento del 72% en los pagos por capacidad para sufragar el decreto del carbón. La subasta arrojó un alza del 4,5%, pero tras sumar pagos por capacidad, prima de riesgo, pérdidas, mercado de ajuste o apuntamiento, el incremento queda en el 21,3%, lo que, trasladado a la TUR, arroja el incremento final de casi el 10%. Los consumidores del bono social, que son 2,85 millones en la actualidad, pero que, según Industria, pueden alcanzar los cinco millones, no sufrirán esta subida en la tarifa, ni lo harán hasta 2013, según el real decreto ley aprobado el jueves por el Gobierno. Estos consumidores son los de potencias inferiores a 3 kW en primera residencia, familias con todos los miembros en paro, pensiones mínimas y familias numerosas. Este porcentaje supondría un encarecimiento del recibo medio mensual de más de 4 euros por usuario, o más de 51, euros al año, informa Europa Press.
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