El Grupo 1 de la UCRIF de la Policía Nacional en Palma arrestó a un hombre de origen español y a una mujer de origen sudamericano que, presuntamente, captaban a mujeres en el país de origen de ella para trasladarlas a Mallorca y obligarlas a ejercer la prostitución.
Una vez en la isla, la pareja las alojaba en dos chalets situados en la zona de Playa de Palma, donde además las empadronaban y desarrollaban la actividad.
Los investigadores detectaron la trama al comprobar el elevado nivel de vida de los sospechosos y el alquiler de tres chalets en la zona, uno de ellos para su uso personal.
El hombre percibía únicamente una pensión contributiva y la mujer no tenía ingresos acreditados, lo que levantó sospechas.
COBRABAN POR LAS HABITACIONES
Para ocultar el origen de los beneficios, la pareja cobraba a las mujeres por el alquiler de las habitaciones.
La investigación ha determinado que exigían entre 350 y 400 euros semanales por cada habitación, en las que alojaban a dos mujeres.
Solo con esos alquileres, obtenían entre 19.600 y 22.400 euros semanales, a lo que se sumaban las consumiciones servidas en los prostíbulos.
AL MENOS 20 VÍCTIMAS
Los agentes han identificado al menos a una veintena de mujeres como víctimas de la actividad de la pareja, además de un hombre que también ejercía la prostitución.








