La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha aprobado un plan de rotación para combatir la ‘Globodera’ en los cultivos de patata de Baleares, con una inversión prevista de entre 9 y 9,4 millones de euros durante cuatro años.
La medida afecta a explotaciones de Búger, Campanet, Inca, Llubí, Muro y sa Pobla, los seis municipios donde el Govern ha confirmado oficialmente la presencia de la plaga.
Los agricultores podrán presentar desde este domingo y hasta el 30 de septiembre sus planes individualizados de rotación. La Dirección General de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural deberá aprobarlos o denegarlos antes del 31 de octubre.
«Pasamos del diagnóstico y del diseño técnico a actuar directamente sobre el terreno», ha destacado el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet.
El objetivo, según ha explicado, consiste en recuperar la salud de los suelos, reducir progresivamente la presencia de ‘Globodera’ y garantizar la viabilidad futura del cultivo de la patata.
ROTACIONES EN FUNCIÓN DE CADA PARCELA
El Govern no aplicará las mismas medidas a todas las explotaciones. Los análisis del suelo determinarán el nivel de infestación y, a partir de ahí, la intensidad de las rotaciones.
El plan establece tres niveles de presencia de nematodos en función del número de huevos detectados por cada 100 gramos de suelo.
Los asesores en Gestión Integrada de Plagas (GIP) tendrán un papel central. Coordinarán las tomas de muestras con los agricultores, supervisarán las rotaciones y elaborarán cada año un informe técnico.
«No planteamos una rotación genérica, sino un programa fitosanitario que se adapta a la realidad de cada terreno», ha explicado Simonet.
UN CULTIVO TRAMPA CONTRA LA PLAGA
Entre las principales medidas figura el uso de ‘Solanum sisymbriifolium’ como cultivo trampa.
Sus raíces emiten sustancias que los nematodos identifican como procedentes de una planta de patata. Esto provoca la eclosión de los huevos y la salida de los ejemplares juveniles de los quistes, lo que permite reducir progresivamente su presencia en el suelo.
Una implantación correcta puede disminuir las poblaciones de ‘Globodera’ entre un 30% y un 50% después de un primer ciclo. Tras dos ciclos consecutivos, la reducción podría superar el 60% o 70%.
El programa combinará esta técnica con cultivos no hospedantes, medidas de bioseguridad, variedades resistentes de patata cuando estén disponibles y el aprovechamiento del efecto térmico del verano.
AYUDAS DE HASTA 6.900 EUROS POR PÉRDIDA DE PRODUCCIÓN
El Govern prevé subvencionar los costes incluidos en los diferentes módulos del plan. La inversión estimada durante sus cuatro años de vigencia oscilará entre 9 y 9,4 millones de euros.
Las cantidades variarán según el grado de infestación de cada parcela.
Además, los agricultores podrán recibir compensaciones por la pérdida de producción de patata. Estas ayudas oscilarán entre 792 y 6.900 euros, también en función de la afectación.
«Esta actuación no busca reducir el sector de la patata, sino exactamente lo contrario: hacer hoy las rotaciones necesarias para poder seguir produciendo patata mañana», ha defendido Simonet.
SEIS MUNICIPIOS AFECTADOS
El Govern declaró oficialmente el pasado 30 de junio la presencia de ‘Globodera pallida’ y ‘Globodera rostochiensis’ en Baleares.
Los análisis confirmaron la plaga en Búger, Campanet, Inca, Llubí, Muro y sa Pobla.
Una vez aprobados, los planes individualizados tendrán carácter vinculante. Los agricultores deberán cumplir las medidas durante toda su vigencia y la Administración podrá realizar controles para comprobar su aplicación.
La Conselleria organizará además reuniones en las zonas productoras para explicar a los agricultores las rotaciones disponibles y el procedimiento para acogerse al plan.








