Baleares pagará en 2029 un 247% más en intereses por su deuda que en 2022, según las previsiones de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).
El incremento se enmarca en un fuerte encarecimiento de la deuda autonómica. El conjunto de las comunidades destinará 11.528 millones de euros al pago de intereses en 2029, casi el triple de los 3.608 millones que dedicaba a este concepto en 2022.
El aumento de los tipos de interés y el elevado volumen de deuda explican este crecimiento del gasto financiero.
Fedea advierte de las consecuencias para las cuentas públicas. «Esta situación obligaría a redirigir recursos crecientes desde otras políticas públicas hacia el pago del servicio de la deuda», señala el informe.
FEDEA RECLAMA PRUDENCIA EN EL GASTO
Ante este escenario, Fedea aconseja a los gobiernos autonómicos moderar el gasto y actuar con cautela a la hora de adoptar nuevas medidas expansivas.
«Las comunidades autónomas deben calibrar con especial prudencia las políticas fiscales de carácter expansivo que puedan adoptar tanto en el corto plazo como en los próximos años», sostiene.
El incremento del coste de los intereses será muy desigual entre comunidades.
La Rioja encabeza el crecimiento, con un 804%. Pasará de pagar cinco millones de euros en 2022 a 45 millones en 2029.
También destacan los aumentos de la Comunidad Valenciana (476%), Canarias (410%), Murcia (407%) y Castilla-La Mancha (396%).
Galicia alcanzará un 336% y Andalucía un 257%. Baleares aparece a continuación, con un incremento del 247%, por delante de Extremadura (236%), Asturias (229%) y Aragón (205%).
Los menores aumentos corresponden a Navarra (39%), Madrid (85%) y País Vasco (96%).
BAJA EL PESO DE LA DEUDA, PERO SUBE SU COSTE
La paradoja es que el fuerte incremento de los intereses coincidirá con una reducción del peso de la deuda autonómica sobre el PIB.
La deuda de las comunidades alcanzó en 2020 un máximo equivalente al 27,2% de su PIB conjunto. Desde entonces ha seguido una trayectoria descendente que, según las estimaciones, podría situarla en el 17,1% en 2029.
El crecimiento de las economías autonómicas permite reducir ese porcentaje. Fedea advierte, no obstante, de que esta evolución parte de unos supuestos optimistas sobre el crecimiento del PIB nominal.
El volumen de deuda seguirá siendo elevado y el mayor coste de financiación provocará que las comunidades tengan que dedicar cada vez más dinero al pago de intereses, aunque la deuda represente un porcentaje menor de sus economías.








