El precio medio de la vivienda de segunda mano en Baleares ha alcanzado en julio los 5.100 euros por metro cuadrado, la cifra más elevada de todas las provincias españolas, según los últimos datos de Hogaria.net. El archipiélago se mantiene así, un mes más, a la cabeza del mercado inmobiliario nacional, muy por encima de la media del país.
En el conjunto de España, el precio medio se ha situado en los 2.167 euros por metro cuadrado, lo que representa un incremento del 8 por ciento respecto al mismo mes del año anterior y una subida del 0,4 por ciento frente a junio. Un total de 46 provincias han registrado en julio precios superiores a los del mes anterior.
Tras Baleares, las provincias con la vivienda usada más cara son Madrid, con 4.236 euros por metro cuadrado, y Guipúzcoa, con 4.181 euros por metro cuadrado. Les siguen Málaga (4.044 euros por metro cuadrado) y Barcelona (3.778 euros por metro cuadrado).
En el extremo contrario se sitúan Ciudad Real (1.199 euros por metro cuadrado), Palencia (1.232 euros), Ourense (1.242 euros), León (1.261 euros) y Jaén (1.290 euros).
BAJAN LAS COMPRAVENTAS MIENTRAS SUBEN LOS PRECIOS
El informe de Hogaria.net advierte de que el mercado inmobiliario español continúa instalado en una paradoja cada vez más difícil de ignorar, ya que mientras las compraventas bajan, el precio de la vivienda usada sigue subiendo. Según el portal, esta divergencia ha dejado de ser coyuntural y empieza a convertirse en una característica estructural del mercado.
Entre abril y junio se han registrado 167.934 compraventas de viviendas en toda España, un 5,7 por ciento menos que en el trimestre anterior y un 2,3 por ciento menos que en el mismo periodo de 2025. La caída ha sido especialmente pronunciada en la vivienda nueva, con un descenso del 11,5 por ciento trimestral, precisamente el segmento que debería contribuir a aliviar la escasez de oferta.
LA DEMANDA SOLVENTE, CADA VEZ MÁS REDUCIDA
Hogaria.net atribuye la subida de precios pese a la caída de las ventas a que una parte de la demanda está quedando fuera del mercado por las dificultades financieras para acceder a una vivienda. El mercado no pierde demanda, sino compradores capaces de pagar, según remarca el portal, que suma a este fenómeno una oferta que no crece al ritmo necesario.
De mantenerse la caída de las compraventas en los próximos meses, el ritmo de subida de los precios podría moderarse, aunque el informe insiste en que una menor actividad no garantiza por sí misma una bajada de precios. Para que se produzca una corrección significativa en el coste de la vivienda haría falta un aumento sustancial de la oferta, una pérdida importante de demanda solvente o un deterioro económico que obligara a los propietarios a vender por debajo de sus expectativas.








