El FC Barcelona se ha proclamado campeón de la Copa del Rey por vigésimo octava vez en su historia. Ha sido después de superar en la prórroga al Sevilla (2-0), rival que no supo aprovechar una hora de superioridad numérica tras la expulsión de Javier Mascherano en la primera parte y que fue ejecutado en el tiempo extra con goles de Jordi Alba y Neymar, todo bajo el gobierno de un excepcional Andrés Iniesta.





