El Consell Insular ha instalado en la azotea de su sede 234 placas fotovoltaicas y ha puesto a su disposición un coche eléctrico para uso del personal de la administración. Esta iniciativa se enmarca en una política de impulso de la actividad económica relacionada con la protección del medio ambiente.
Las placas están conectadas a la red eléctrica interior del edificio en régimen de autoconsumo íntegro (evitando la inyección de excedentes a la red externa). También se han habilitado cuatro puntos destinados a la recarga de vehículos eléctricos, y un sistema de monitorización y seguimiento de la instalación. La inversión total asciende a 89.692 euros.
Se espera que la instalación reduzca el consumo de energía en un 14%, lo que supone 22.645 euros que el Consell dejará de abonar de su factura eléctrica.






