Tras el anuncio de la no reedición de la competición Menorca Maxi en 2016, tanto Consell Insular y como Fundació Foment del Turisme han querido hacer un llamamiento a la "unidad política y social" para que la regata pueda "volvera a ser una realidad en 2017". El máximo órgano de gobierno menorquín intenta aplacar así el intercambio de acusaciones que tanto el Partido Popular como el sector hotelero se ha lanzado desde el anuncio de la noticia.
Los populares, por boca de su portavoz, Salomé Cabrera, acusan a los miembros del Consell de "no hacer lo suficiente por retener la Maxi" y han criticado a la consellera de Turisme, Maria Sellarés, el hecho de utilizar dicha regata como reclamo de turismo deportivo durante la World Travel Market de Londres para, un día después, anunciar la pérdida de la competición.
En los mismos términos se expresó también la Asociación Hotelera de Menorca, criticando además la falta de colaboración con el sector privado para intentar mantener una regata "que venía a completar el periodo de regatas del puerto de Maó y posicionaba a la isla como destino turístico de primer orden y, además, con un producto diferenciador”.
El Consell se ha defendido asegurando que la decisión ha sido tomada "unilateralmente" por los armadores de la prueba y ha remarcado su "total apoyo a la continuidad del acontecimiento deportivo y la absoluta disposición para organizar una tercera edición."
Con este llamado a la unidad, la institución dirigida por Maite Salord busca aunar esfuerzos para recuperar una competición que, además de poner a Menorca entre la élite del turismo náutico, tiene un impacto económico cifrado en 3 millones de euros.
Foto: Jesús Renedo







