El pack de placer

Brasil y México son dos potencias mundiales líderes, solo por detrás de Estados Unidos, en cirugía estética. Si bien los orígenes en ambas se remontan a mediados del s.XX  y nacen fruto de la práctica quirúrgica en reconstrucción por heridas debidas a metralla sufridas por sus tropas en los combates de la segunda guerra mundial, los motivos de la evolución en este campo son diferentes en cada uno de los países, siendo en Brasil una cuestión más filosófica y en México una cuestión más de recurrente casuística.

En Brasil, el impulsor principal fue el doctor Ivo Pitanguy. Pintaguy promovió el derecho a la belleza y concibió la cirugía estética como una mejora no solo de la salud física sino también psíquica, considerando la autoestima personal como un bien a proteger.

En México, son varios los cirujanos reconocidos como pioneros en este campo, aunque se puede destacar a Fernando Ortiz Monasterio como el impulsor de la cirugía craneofacial. El destacado cirujano Ortiz operó miles de niños afectados por labio leporino y otras enfermedades congénitas introduciendo técnicas innovadoras. Sin embargo, no hay que olvidar que en México las heridas producidas por armas de fuego actualmente llegan a ocupar el 60% de las intervenciones que requieren reconstrucción y esa desgraciada circunstancia lleva a la formación de  excelentes profesionales en cirugía reconstructiva y estética

Llevaba años posponiendo una intervención médica por una patología menor, aunque no exenta de molestias y sobre todo antiestética hasta que encontré a un cirujano prodigioso. Su pericia y destreza con las manos no era solo fruto de una bendición sino de muchos años de práctica adquirida en México, sacando plomo depositado a 800 m/s por parte de miembros del crimen organizado en el cráneo de sus pacientes.

Tanto la intervención  como el postoperatorio salieron perfectos.  El día que el doctor me dio el alta quise agradecerle su profesionalidad y su trato solícito y afable regalándole un  “pack de placer”.  Contenía ese paquete una botella de Ribera del Duero, dos tabletas de Cuitzel y un libro  que, por suerte,  me contestó no haber leído.

Se trataba de “El último encuentro” una novela escrita a principios de los años cuarenta del anterior siglo y uno de los bestsellers de Sándor Márai (1900-1989) . Cuenta este libro, a través de flashback, la historia de dos hombres amigos inseparables durante los años de esplendor del imperio Austro-Húngaro que se dan cita mediante correspondencia en un  pabellón de caza cerca de los Cárpatos  que fue escenario del disfrute de su amistad, en un contexto totalmente opuesto, debido tanto a la melancolía por la opulencia anteriormente vivida como por estar inmersos en plena Segunda Guerra Mundial.  El encuentro entre los dos hombres se debe a un único motivo con diferentes finalidades:

Por parte del anfitrión, la de oficializar las causas de su distanciamiento. Poner sus cartas sobre la mesa para que su invitado y antes amigo, pudiera observarlas.

Por parte del invitado, la de reconocer, aunque de manera tácita, el derecho del otro a explicar su verdad e imponerse la obligación de escuchar esa verdad. Sin interrumpir, sin alegar, sin excusarse, solo con la finalidad de procurar paz en el alma de su antes inseparable amigo.

A mi esa historia me conmovió. Después de casi veinte años de leerla sigo recurriendo a ella para recordarme que no vale la pena vivir una vida pendiente de un conversación, haciendo ensayos mentales inútiles de preguntas que en muchos casos responderán los silencios. Considero necesario liberarse a diario de la carga de la duda y de la culpa, agradeciendo explícitamente a quien nos cuida, escuchando al que está en desacuerdo, perdonando y pidiendo perdón y solo si es el caso y nos es necesario tener la valentía para cerrar de manera sana las relaciones que nos restan.

No pude saber si el doctor leyó el libro. Sin ser conscientes de ello, como en la mayoría de los casos,  ese fue también nuestro último encuentro.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias