La acusada de matar a su suegra en Pere Garau hace menos de dos semanas ya está entre rejas. La Policía Nacional ha informado a mallorcadiario.com que ha ejecutado el traslado tras recibir el alta médica en el Hospital de Son Espases.
Los hechos se produjeron entre las 16:30 y las 17:00 horas del lunes 26 de mayo en una vivienda del número 17 de la calle Gabriel Llabrés, en el barrio palmesano de Pere Garau. En ese domicilio convivían la sospechosa y su suegra, una mujer de 73 años. Fue el hijo de la fallecida quien encontró el cuerpo sin vida de su madre y alertó a los servicios de emergencias.
Los primeros en llegar al lugar fueron agentes de la Policía Local de Palma, quienes interceptaron a la sospechosa —una mujer de 36 años— cuando se encontraba cerca del portal del edificio, tratando de huir del lugar.
GOLPES CON UN OBJETO CONTUNDENTE
Tras las primeras pesquisas y la reconstrucción llevada a cabo el martes, la Policía Nacional apuntó a que la detenida utilizó un objeto contundente para causar la muerte a su suegra. El cadáver presentaba múltiples hematomas, y las lesiones resultaron incompatibles con la vida.
La investigada acudió al día siguiente a la escena del crimen, escoltada por agentes del Grupo de Homicidios, para realizar la reconstrucción de los hechos. Vistió durante esa diligencia un traje blanco con capucha, el atuendo estándar que la criminalística impone para evitar alterar la escena con nuevas trazas biológicas. Su versión fue que actuó en defensa propia.
INGRESO EN SON ESPASES Y PRISIÓN PROVISIONAL
El miércoles 28 de mayo, la detenida fue ingresada en el Hospital Son Espases por prescripción psiquiátrica. Fuentes cercanas al caso indicaron que, tras someterse a un examen psiquiátrico, se recomendó el ingreso, aunque en principio no se creía que padeciera ningún tipo de trastorno.
Ese mismo jueves, dado que la presunta autora seguía hospitalizada, el juzgado le tomó declaración de forma telemática. El titular del Juzgado de Instrucción número 12 de Palma decretó el ingreso en prisión provisional y sin fianza, con la instrucción de que la acusada permaneciera bajo estricta custodia de la Policía Nacional dentro del centro sanitario hasta recibir el alta médica, momento en el que sería trasladada directamente a un centro penitenciario.
Ese traslado se ha producido este pasado martes. La mujer ha abandonado Son Espases para entrar en prisión, cerrando así la fase hospitalaria de su detención.








