La Policía Nacional ha llevado a cabo este lunes por la mañana una reconstrucción del crimen ocurrido este lunes en Pere Garau. Lo ha hecho con la presencia de la presunta homicida, trasladada directamente desde los calabozos hasta la escena. Su versión, según fuentes policiales, es que actuó contra su suegra en defensa propia.
El cadáver de la víctima fue hallado pasadas las 16:00 horas del lunes con signos evidentes de violencia. Según la primera inspección ocular, el cuerpo presentaba numerosos hematomas, lo que apunta a que los golpes habrían sido la causa de su muerte. La autopsia que se practicará en las próximas horas será determinante para confirmar este extremo y establecer con precisión el motivo exacto del fallecimiento.
ZONA ACORDONADA Y EXPECTACOIÓN VECINAL
Los agentes de la Policía Nacional han acordonado la zona poco antes de las 11:30 horas, cuando estaba previsto que llegara la presunta autora del crimen. La presencia policial ha generado una notable expectación entre los vecinos del barrio. Unos cuantos se han agolpado detrás del perímetro establecido por los cordones de seguridad.
UN TRAJE BLANCO, PROTOCOLO CRIMINALÍSTICO
La investigada bajó del vehículo policial vistiendo un traje blanco con capucha, el atuendo estándar que la criminalística impone en estas diligencias. Su objetivo es evitar que la escena sea alterada con nuevas trazas biológicas o materiales durante la reconstrucción, preservando así la integridad de las evidencias forenses ya recabadas por los investigadores.
Cabe destacar que la ropa que llevaba la presunta asesina en el momento del crimen fue incautada para su análisis por parte del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional.
La reconstrucción de los hechos es una diligencia judicial de gran valor probatorio. Permite a los investigadores verificar si la versión ofrecida por la sospechosa o las hipótesis manejadas son física y cronológicamente compatibles con lo ocurrido en el lugar del crimen.
Se espera que la acusada pase a disposición judicial el próximo jueves.








