Con el paso de los años, el estrés del trabajo, y los abusos del maquillaje, la piel se ve dañada a diferencia que las pieles jóvenes, que irradian luminosidad por todos sus poros, sin apenas tener marcadas líneas de expresión. Y es que a medida que pasa el tiempo cuesta más que la piel se recupere de los excesos.
Pues bien, si quieres verte radiante a partir de ahora, ya está aquí tu solución. Te contamos un secreto: un toque de corrector iluminador aportará luminosidad a tu rostro, suavizando las líneas de expresión y los signos de fatiga, haciendo que luzcas más guapa que nunca.
Tan sólo tienes que elegir el corrector en el tono adecuado a tu tipo de piel y aplicarlo en la parte externa del ojo, sobre las sienes, en el arco de cupido de la boca y sobre el tabique nasal. En un pispás, notarás la mejora y ¡verás como tu cara rejuvenece!.






