Este ‘Purpurina’ es lo más parecido a preparar una pizza cargada de fantasía; cocinada disfrutando de diferentes géneros musicales, sobre todo electrónicos, y mucha purpurina… ¡Y servida con una actitud muy punk!
En la filosofía de Purp! hay una apuesta clara por la esencia de las cosas, tanto en lo social como en lo cultural. Ese afán de purpurizarlo todo en busca de unos mismos objetivos superficiales, es algo ante lo que debemos de reaccionar. Y todo sucede en una sociedad en la que solo sobrevivimos y en la que lo raro es sinónimo de malo, cuando debería Identificarse más con lo extraordinario.
PurP! es un proyecto que, desde lo musical, quiere demostrar a todos que lo diferente y, por ende, libre, puede suponer un modus operandi, aunque lo tenga todo en contra. “A mí me gusta ser quien soy, es lo que me proporciona instantes de felicidad, disfruto con ello y me apasiona poder ofrecer algo propio”, afirma al respecto.
Por eso este ‘Purpurina’ es un trabajo ajeno a modas y modos, sobre todo frente los imperantes en la música electrónica actual. Algo natural desde un punto subjetivo de la creación, pero también buscado objetivamente porque en el momento que decide crear se focalizo en un objetivo e inevitablemente tiene que analizar varios frentes. “Mientras planteaba las ideas del álbum no estaba pensando en si quería hacer house, techno, break o chirigotas… Yo me lanzo a la piscina y cojo lo que me gusta para expresar y canalizar mi movida, sin pensar si será pinchable o no, este dato también es importante en el proceso creativo y en la dirección que quiero darle al proyecto”, comenta.
EN BUSCA, Y A CONCIENCIA, DE UN SONIDO PROPIO
Estamos ante un disco hecho sin prisa, a conciencia; sabiendo que esta es la única manera de conseguir llegar a tener un sonido propio. Saboreando la producción a conciencia. Para trabajar las ideas prácticamente siempre usa las mismas herramientas, este dogma sumado a su intención narrativa y a sus inquietudes, genera un sonido propio de forma orgánica. “Si no tienes nada que contarle al mundo… Poco vas a proporcionarle a tu creación”, explica.
ELECTRO, HOUSE, TECHNO, BREAKS, FUNKY… CON ALMA RAVE Y PUNK
En ‘Purpurina’ suena, en perfecta sintonía y feliz colisión, electro, house, techno, breaks, funky, etc. En la mezcla de todos ellos está la base de PurP!, un artista que cree que la música es un lenguaje que puede mutar según la situación. Y en su sonido electrónico brilla lo analógico y lo modular, se nota su mano en cada sinte y beat.
Sumergidos en el tracklist es imposible abstraerse de pensar en una polvorienta y divertida rave noventera, pero también en un sudoroso y punk club secreto ubicado en un sótano neoyorkino. Y es que ‘Purpurina’ no es el ejemplo de música de nicho, pero lo que está claro es que PurP! se he criado en estos espacios y se le nota. El “hazlo tú mismo” es mucho más que una forma de crear arte y cultura es toda una actitud ante la vida y define este disco en particular y el trabajo de Purp! en general. (Fernando Fuentes, nov. 2025)







