El ocio nocturno y su actividad empresarial han entrado de lleno en la recta final de la campaña electoral. El presidente de la patronal balear de Salas de Fiesta y Discotecas (Abone), Jesús Sánchez, ha irrumpido esta semana en la actualidad informativa de ses Pitiüses con unas declaraciones demoledoras contra administraciones y empresarios de ocio de Eivissa.
“Laxitud de las administraciones, incumplimiento de horarios de las salas, pactos entre el ayuntamiento de Sant Josep y algunos locales para no imponer multas, ingrato reparto de las vallas publicitarias por parte del consistorio de Sant Antoni”, fueron algunas de las afirmaciones que realizó el presidente de la patronal balearen Eivissa. Vino, lo soltó todo y se fue de vuelta a Mallorca.
Pero sus declaraciones tuvieron pronto contestación y la asociación de Ocio de Ibiza, que agrupa a nueve marcas internacionales ‘made in Ibiza’ (Amnesia, Privilege, Bora-Bora, Ushuaïa Ibiza Beach Hotel, Nassau Beach Club, Ocean Beach Club, DC10, KM5 y Blue Marlin) se desmarca de sus colegas de Mallorca y apuestan por “el diálogo y defender intereses comunes”. “En Mallorca hay ‘mamading’, sadomasoquismo con enanos y nadie de Eivissa va a Palma a denunciarlo”, asegura Jose Luís Benítez, un ibicenco de 45 años y administrativo de profesión que es gerente de la asociación Ocio de Ibiza desde su creación en abril de 2014.
¿Por qué existe este desencuentro con la patronal balear de las discotecas cuando ambas asociaciones representan el mismo sector empresarial, el del ocio nocturno y diurno?
El desencuentro es porque nosotros creamos la asociación con una intención claramente insular y este señor representa a Balears. Seguramente tiene más socios que nosotros, pero eso no influye en el volumen de trabajo o relevancia de las empresas pero lo que nos diferencia es que nosotros defendemos sobretodo colaboración y diálogo con administraciones o asociaciones de vecinos. Jesús Sánchez llega a Eivissa y nos da a todos, y nosotros apostamos por el diálogo. Esto es lo que nos diferencia.
Sánchez dijo que Pachá o Space no formen parte de la asociación por “presiones” de la administración. ¿Les constan a ustedes tales presiones o lo desmiente?
No lo puedo desmentir porque lo deberían hacer las propias empresas. Lo que me parece muy fuerte es que este seños se aventure a afirmar esto. Son dos empresas muy importantes de la isla, no son ni socios de Abone ni nuestros, pero tienen autonomía para trabajar como quieran. Nunca hablaré mal de estas ‘instituciones’ simplemente porque no estén en Ocio de Ibiza.
La patronal Abone se pone la medalla de haber logrado la regulación de los ‘beach clubs’ en la Ley Turística. ¿Cuál ha sido su participación?
Ocio de Ibiza pertenece a la comisión de ordenación turística y cuando se presentó la Ley Turística presentamos alegaciones para que se definiera bien qué era esta actividad. En un principio, esta ley hablaba de que un ‘beach club’ podía estar en Sant Rafel o Sant Mateu, no decía nada del acceso al mar y Hemos luchado para regular la actividad. No digo que Abone no haya hecho mucho trabajo pero lo que no está bien es venir a Eivissa a amenazar con denuncias, que ya lo ha hecho.
Jesús Sánchez llega a la isla y da palos a todos. En Palma hay beach clubs, hoteles concierto, ‘mamading’, sadomasoquismo con enanos y ¿se oye a alguien de Eivissa que vaya a Mallorca a denunciar todas estas cosas?. Creo que no. Cada uno que se preocupe de sus cosas. Nosotros estamos por otra labor, la de sentarnos y dialogar.
Sánchez también criticó el reparto de vallas publicitarias en Sant Antoni y criticó al ayuntamiento por una distribución “ingrata”. ¿Cuál es su versión?
Nosotros solicitamos al ayuntamiento de Sant Antoni que contara con nosotros a la hora de hacer el reparto, pedimos una parte. Jesús Sánchez puso el grito en el cielo y dijo que no éramos nadie, cuando entre los solicitantes están Amnesia y Privilege, dos discotecas que probablemente tienen muchas más empleados que todos las salas de este municipio asociadas a la patronal balear.
Pedimos que si había dos asociaciones que se repartieran las vallas al 50%, pero Sánchez ha luchado hasta el último momento para que nos dieran el 20%. ¿Por qué? Porque él tenía un monopolio y le ha molestado que hayamos entrado. Nosotros lo único que hacemos es repartir entre nuestros asociados algo que el ayuntamiento pone al servicio de estas empresas, y punto.
El reparto al final quedó 50 y 50%.
¿Qué opina de las vallas publicitarias, hay que eliminarlas, sobre todo las ilegales, o forman parte del paisaje de Eivissa, conocida internacionalmente por las discotecas?
Estamos en contra de cualquier ilegalidad. Si me pones un valla tapando Dalt Vila o Es Vedrà, diré que nunca. Hay cosas que están muy claro que no y las vallas de carretera si están en terreno legal, las veo bien, pero si están en suelo rústico o protegido, hay que quitarlas. El paisaje bonito de Eivissa son Dalt Vila o las aguas cristalinas de nuestras playas.
Los conciertos del International Music Summit (IMS) han provocado muchas quejas por el ruido e incluso la alcaldesa de Vila, Virgínia Marí, ha anunciado que se buscará otra ubicación que no sea Dalt Vila. ¿Cómo se solucionan estos problemas de convivencia entre la vida normal de los vecinos y la música?
Hay que diferencias zonas maduras y las que no lo son. El Summit es muy importante para Eivissa aunque creo que hay momentos puntuales. El IMS da mucha relevancia a la isla pero si no se puede hacer en Dalt Vila habrá que buscar otra localización. Creo que lo que tiene que pensar Eivissa es que no somos una isla solo de ocio pero hay que hacer excepciones por la repercusión económica y de puestos de trabajo que dan, por ejemplo, las aperturas y cierres de las discotecas.
¿Hay cierta impunidad en estas ocasiones por parte de la administración? ¿Hacen la vista gorda y no se multa?
No creo que haya pactos con ninguna patronal, es más locales de nuestra asociación tienen multas por incumplimiento de horario. Con Ocio de Ibiza no ha habido ningún tipo de pacto.
Y, ¿por qué no se cumplen los horarios?
El empresario no es ese pirata que creen algunos. En ocasiones, se pierde el control, con DJ’s por ejemplo que son grandes estrellas con manías que quieren dar más sonido o alargar la actuación o aguantar más tiempo pero el empresario es el que se queda aquí y se cruzará en la calle con el vecino que se quejará por el ruido y debe ir con la cabeza bien alta. Es más cosa del artista que del empresario. No es una cuestión de caja, de ganar más dinero.
No es la primera vez que en Eivissa hay un intento de unir a los empresarios de las discotecas para ir todos a una. ¿Qué cree que es diferente en esta ocasión con vuestra organización?
Hubo una asociación de discotecas de la isla pero también hubo problemas porque no había un presidente en Eivissa si no que era de Mallorca y por más complicaciones, no funcionó. Estaban todas las grandes discotecas, duró un año, o poco más. Ahora, con Ocio de Ibiza, algunas salas se han unido porque lo que interesa y lo que hay que defender es Eivissa e incluye restaurantes, ‘beach clubs’, salas de fiestas, hoteles concierto y discotecas. Nosotros somos los primeros en luchar en contra de las ilegalidades, de las ‘party boats’ y de la regulación de los ‘beach clubs’.








