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'Los militares nos hemos sentido apoyados y queridos en Baleares durante la crisis del coronavirus'
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"Los militares nos hemos sentido apoyados y queridos en Baleares durante la crisis del coronavirus"

domingo 31 de mayo de 2020, 19:41h
El general de División Fernando García Blázquez está al frente de la Comandancia General de Baleares desde el pasado mes de noviembre. Nacido en Madrid en 1962, fue nombrado Teniente de Artillería como número uno de su promoción. Ha estado destinado en diferentes unidades -artillería, Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), el Mando Conjunto Sur de la OTAN en Verona, el Cuartel General de Eurocuerpo en Estrasburgo y la jefatura de las FAMET, entre otros- y ha participado en operaciones de mantenimiento de la paz en Bosnia, Afganistán y República Centroafricana. Una dilatada vida militar a la que ahora toca sumar una Operación Balmis "jamás imaginada ni por asomo parecida a nada antes vivido". En una entrevista con mallorcadiario.com explica el operativo de las Fuerzas Armadas en Baleares a lo largo de la crisis del Covid-19, y destaca la estrecha colaboración que han mantenido con las instituciones de las islas así como el cariño y gratitud de la ciudadanía. Un discurso balsámico en tiempos de enorme crispación y tensión en lo político.

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Usted, que ha estado en países golpeados por la guerra, el hambre y las enfermedades, ¿se imaginó una epidemia así en la España, Europa, del siglo XXI?

No, jamás. Las pandemias o los ataques de virus están recogidos en nuestras estrategias pero parecen escenarios lejanos e improbables. Como máximo, algo como el ébola, con uno o dos casos que se controlan. Yo estado mandando en la operación de República Centroafricana, con el ébola o la malaria presentes, y no vivía como ahora, con la psicosis de contagiarte en un simple paseo o un abrazo a un ser querido.

¿Salimos más fuertes?

Creo que esta experiencia, quitando el drama que supone, ha servido para unirnos como sociedad. Nosotros hemos trabajado codo con codo con las demás instituciones: Govern, Conselleria de Salut y de Asuntos Sociales, Policía Nacional, Guardia Civil, Delegación de Gobierno, Autoridad Porturaria, Baleária... Hemos apoyado mucho pero sobre todo nos hemos sentido muy apoyados por todos, muy integrados. De esta salimos con el claro convencimiento que, cuando hay que unirse para ayudar, todos damos lo mejor de nosotros mismos, invirtiendo las horas y días que hagan falta.

Yo, particularmente, me siento muy orgulloso de esta Comandancia porque todos se han volcado al máximo, desde el jefe hasta el último soldado. Nuestro jefe del servicio de veterinaria, por ejemplo, el coronel Fluxá, con más de 60 años y ya en la reserva ha ejercido de punta de lanza en la mayor parte de acciones de descontaminación, sin miedo a contagiarse, sin dudar en lo que hacía. De verdad que ha sido muy gratificante constatar tantas ganas de ser útiles y servir.

"Me siento muy orgulloso de esta Comandancia, todos se han volcado al máximo, desde el jefe hasta el último soldado"

En Baleares, las Fuerzas Armadas han realizado 56 acciones, desde la descontaminación de la DGT, aeropuertos y puertos hasta hasta las residencias de ancianos o personas con discapacidad. No han parado.

Un dato revelador: ¿Saben cuántos kilómetros han realizado tanto las patrullas como los equipos de descontaminación durante estos dos meses en 51 municipios de las islas?: 120.000 kilómetros, cuatro vueltas al mundo. En total, unas 700-800 personas implicadas, 15 en labores de descontaminación y el resto en patrullas (600 en total, una media de 50 vehículos circulando), además de permanencia en lugares críticos como instalaciones de luz o de gas, tanto en Mallorca como en Ibiza.

¿Cuál ha sido la incidencia del coronavirus entre los militares desplegados en Baleares?

Afortunadamente, muy, muy baja y no se han registrado contagios internos en Fuerzas Armadas. Gracias a ello, hemos podido trabajar muy bien. Nuestra obsesión siempre ha sido no contagiarnos nosotros para sacar adelante todas las misiones. En este sentido, he de reconocer el enorme esfuerzo que ha realizado la conselleria de Salut con nosotros, haciendo pruebas inmediatamente y ayudando en todo lo que podían.

"Hemos hecho 120.000 kilómetros, cuatro vueltas al mundo, en los desplazamientos sólo en Baleares"

Decía que han actuado de manera muy coordinada con las instituciones baleares. Aquí no se ha impuesto nada.

Sí, hemos ido donde nos han mandado, todas las acciones que hemos llevado a cabo ha sido porque nos las han solicitado. El protocolo que marcó el Ministerio de Sanidad decía que la peticiones se centralizaban en Delegación de Gobierno, de ahí se enviaba en Madrid y en la mesa de trabajo interministerial, se decidían las necesidades. Luego ya Defensa, el mando de operaciones, las repartía en función de los medios que contasen. Todo muy centralizado pero siempre bajo petición de las autoridades locales.

¿Cómo ha sido el recibimiento en los pueblos pequeños, menos acostumbrados a ver militares?

Extraordinario. Sonrisas, gritos de ánimos, muestras de cariño, agradecimientos, ni un solo roce. Las Fuerzas Armadas son siempre bien recibidas en Baleares, notamos que nos quieren y que la gente sabe que estamos para ayudar, especialmente en los peores momentos: torrentadas, inundaciones, incendios... Quizás cuando no hay catástrofes no se nos ve tanto pero en momentos como este es cuando la gente se da cuenta de nuestra labor.

"Sólo nos hemos encontrado sonrisas, gritos de ánimos, muestras de cariño, agradecimientos, ni un solo roce"

Aún así hay voces que reniegan de la ayuda militar, incluso en los peores días de pandemia. ¿Cuál es su opinión?

En Baleares, esas voces han sido un porcentaje mínimo. Pero estamos convencidos que incluso esas personas que no nos quieren aquí, en su fuero interno saben que nos dedicamos simplemente a ayudar, sin mirar a quién. Y no sólo los militares, también Policía Nacional y Guardia Civil.

Al final, muchas de estas personas dicen lo que dicen porque siguen un patrón ideológico muy concreto, pero honestamente creo que si hablasen con cualquiera de nosotros en privado agradecerían la labor de nuestros hombres y mujeres.

"Incluso aquellos que reniegan de las Fuerzas Armadas, en su fuero interno saben que nos dedicamos a ayudar"

Las residencias nos han dolido a todos, especialmente después de enterarnos que efectivos militares habían encontrado ancianos solos o muertos en centros de este tipo. ¿Aquí se han topado con alguna irregularidad?

No, todo lo contrario. Nos hemos encontrado con trabajadores comprometidos y preocupados por la salud de los internos, como si fuesen sus propios familiares. La conselleria de Salut, además, se ha preocupado de protegerlos muy bien.

Al ser sitios tan especiales, ¿han trabajado de manera diferente?

Siempre hemos entrado en residencias vacías, incluso ha habido sitios que podríamos haber descontaminado en un día y lo hemos hecho en tres porque había que desplazar a la gente y queríamos que no les impactase el movimiento o los cambios. Incluso en alguna ocasión hemos trabajado de noche para que los ancianos no nos viesen y se preocupasen al vernos con aquellos trajes y máscaras.

La ministra Robles se emocionó en el acto de clausura del Palacio de Hielo al recordar a los ancianos muertos pero aseguró que los militares habían estado con ellos en sus últimos momentos, acompañándoles.

¡Cómo no emocionarse! La ministra, que es una buena persona, ha sentido y siente el inmenso dolor que sentimos todos, militares y civiles, por nuestros fallecidos. No cabe duda que aquellas palabras le salieron del alma, como a toda persona de bien ante semejante calamidad. Una tristeza infinita.

"Estamos preparados para cualquier rebrote u oleada: esto te pilla desprevenido una vez, a la siguiente ya vas aprendido"

Otra de sus acciones más llamativas fue la conversión del hotel Palma Bay en hospital para enfermos leves.

Me gustaría dejar claro que aquella iniciativa fue del Govern y de Meliá. Al final los militares copamos las portadas y los titulares como si fuese cosa nuestra pero hay que reconocer que el mérito de aquella acción es de quien la ideó y coordinó, la conselleria y Meliá. Nosotros ahí simplemente fuimos meros ejecutores. Nos pidieron apoyo para preparar el montaje, luego ya los técnicos sanitarios se encargarían de vestirlo.

Se prevén rebrotes y nuevas oleadas de coronavirus, si bien no tan importantes como esta última.

Estamos preparados. Todos. Piense que una cosa así te pilla desprevenido una vez, a la siguiente ya vas alerta y aprendido. Hemos entrenado a las fuerzas de cara a esos rebrotes, sean en octubre o mañana con la llegada de turistas.

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