Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han intensificado las operaciones contra las mafias que trafican con personas desde Argelia, la ruta por mar hacia España que más crece en comparación con el año anterior. En los últimos meses se han registrado más de medio centenar de detenidos e investigados en distintas operaciones policiales que han revelado la profesionalización de estas redes, capaces de combinar el tráfico de migrantes y el de drogas utilizando narcolanchas de alta velocidad.
La Fiscalía General del Estado ya alertó en su memoria anual del auge de estos grupos criminales, que operan principalmente desde el litoral argelino. Este incremento ha centrado la cuarta visita del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a Argelia, donde se reunió con su homólogo, Said Sayoud, para reforzar la cooperación bilateral y actualizar el protocolo de retornos. Marlaska agradeció la colaboración del país magrebí, que en 2024 impidió la salida hacia España de unas 30.000 personas, aunque el ministro argelino elevó la cifra hasta 100.000 migrantes interceptados en el norte de África y Europa.
La llamada “ruta argelina” es hoy la vía más activa hacia las costas españolas. En lo que va de año, Baleares ha registrado un aumento del 75 por ciento en las llegadas de migrantes, con 6.104 personas hasta el 15 de octubre, mientras que Canarias ha reducido las entradas en un 59 por ciento, con 13.491 migrantes.
UNA RED EN ALMERÍA Y ALICANTE
Entre las operaciones más recientes destacan la desarticulación de una red en Almería y Alicante que proporcionaba embarcaciones para traficar con migrantes —con siete detenidos y tres lanchas intervenidas—. Otra de la Guardia Civil en la que arrestaron 14 personas. Facilitaban travesías entre Argelia y España. Otras investigaciones, desarrolladas junto a Europol, han descubierto zulos donde los migrantes eran retenidos en condiciones infrahumanas y fraudes documentales para su regularización.
Interior asegura que el refuerzo de la cooperación con Argelia y los países del norte de África es clave para frenar el tráfico de personas y garantizar la seguridad fronteriza. Pese a los avances, las autoridades reconocen que las mafias “siguen adaptándose y multiplicando rutas”, consolidando a Baleares como uno de los principales puntos de entrada hacia Europa.







