La intervención, que se prolongará aproximadamente cuatro meses, permitirá garantizar la preservación del yacimiento y avanzar en su estudio científico. La operación está coordinada por un equipo multidisciplinar de especialistas en arqueología subacuática y conservación del patrimonio.
YACIMIENTO CLAVE PARA LA ARQUEOLOGÍA SUBACUÁTICA
El inicio de los trabajos ha sido presentado este martes por el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, y la vicepresidenta de la institución insular y consellera de Cultura i Patrimoni, Antònia Roca.

El pecio de Ses Fontanelles constituye un testimonio excepcional de la navegación y del comercio marítimo en época romana, según destacó Galmés durante la presentación del operativo. El presidente subrayó que el proyecto es el resultado de varios años de investigación y planificación técnica.
«Hoy iniciamos una actuación muy importante para proteger y poner en valor nuestro patrimonio», afirmó. A su juicio, la extracción del pecio permitirá garantizar su conservación y facilitar su estudio con el máximo rigor científico.
Roca, por su parte, puso el acento en la dimensión científica del proyecto. El yacimiento está considerado uno de los más relevantes del Mediterráneo occidental, lo que lo convierte en un punto de interés para la investigación arqueológica internacional.
La consejera también avanzó que el Consell trabaja en una exposición pública sobre el proyecto que se celebrará en la Misericòrdia en los próximos meses, con el objetivo de acercar los resultados de la investigación a la ciudadanía.
BARCO ROMANO HUNDIDO
El pecio fue descubierto en 2019 por un ciudadano que buceaba en la zona y alertó a las autoridades tras localizar restos arqueológicos en el fondo marino.

La nave se encuentra a apenas 65 metros de la costa y a una profundidad aproximada de 2,5 metros, lo que ha permitido realizar campañas de investigación relativamente accesibles desde su localización.
Los estudios arqueológicos han determinado que el barco medía aproximadamente 12 metros de eslora y 5 de manga, dimensiones habituales en embarcaciones comerciales de la época.
Según los especialistas, la nave procedía de Cartagena y se hundió frente a la costa de Mallorca durante el siglo IV d. C., en plena etapa final del Imperio romano.
ÁNFORAS CON RESTOS ORGÁNICOS
Una primera intervención arqueológica realizada en 2022 permitió recuperar parte de la carga que transportaba el barco.
Entre los materiales hallados destacan unas 300 ánforas de distintas tipologías, utilizadas para transportar productos alimentarios como aceite, vino o salsas de pescado.
Algunas de estas ánforas conservaban restos orgánicos en su interior, un hallazgo poco habitual que ofrece información directa sobre los productos comercializados y sobre la dieta en época romana.

Los investigadores también han identificado inscripciones pintadas en los recipientes, que aportan datos sobre el contenido y el origen de las mercancías. Según los especialistas, este conjunto constituye uno de los registros epigráficos más relevantes documentados en ánforas del Mediterráneo.
OPERATIVO DE CUATRO MESES
El operativo de extracción se desarrollará a lo largo de unos cuatro meses, aunque su duración final dependerá de las condiciones meteorológicas y del estado del mar.
En esta primera fase, los trabajos se centran en retirar la arena que cubre parcialmente el pecio, una tarea imprescindible para preparar la estructura del barco antes de su extracción.
El proyecto está coordinado por un equipo científico integrado por Miquel Àngel Cau-Ontiveros, de la Universidad de Barcelona; Darío Bernal-Cassola, de la Universidad de Cádiz; Enrique García, de la Universitat de les Illes Balears, y Carlos de Juan, de la Universidad de Valencia.

En paralelo, el Consell ha habilitado un laboratorio especializado en el Castell de Sant Carles, donde se trasladarán y tratarán los materiales arqueológicos una vez extraídos del mar.
IMPACTO CIENTÍFICO Y COORDINACIÓN
La operación también ha sido planificada teniendo en cuenta su impacto en el entorno inmediato. El Consell ha informado previamente a asociaciones vecinales, establecimientos turísticos y cuerpos de seguridad de la zona sobre el calendario de actuaciones.
El objetivo es garantizar la coordinación durante las distintas fases de la intervención y minimizar posibles afecciones en la zona litoral.
El estudio del pecio de Ses Fontanelles podría aportar información clave sobre las rutas comerciales, el transporte marítimo y la economía del Mediterráneo en época romana, según destacan los investigadores implicados en el proyecto.








