Es Pil·larí volvió a demostrar este viernes por la noche su marcado espíritu vecinal con la celebración de la tradicional cena de hermandad, uno de los actos más participativos del programa festivo de la barriada. La calle Muntanya se transformó, un año más, en un gran comedor al aire libre, donde centenares de vecinos compartieron mesa en un ambiente de convivencia y celebración.
La cita reunió a familias, grupos de amigos y residentes de todas las edades, consolidándose como uno de los eventos con mayor capacidad de convocatoria de las fiestas de verano de Es Pil·larí. A lo largo de la velada no faltó el ambiente festivo, con largas mesas instaladas en la vía pública y una participación que volvió a poner de manifiesto el ambiente familiar de este núcleo palmesano.
La organización corrió a cargo de la Asociación de Vecinos de Es Pil·larí, entidad que cada verano impulsa un amplio programa de actividades populares con el objetivo de fomentar la participación ciudadana y mantener vivas las tradiciones de la barriada.
Sin embargo, la velada se vio alterada por un apagón que dejó sin suministro eléctrico a Es Pil·larí y que también afecto a s’Arenal poco antes de las 21.40 horas, cuando la cena de hermandad se encontraba en pleno desarrollo.
La incidencia, que afectó a la red de distribución de Endesa, mantuvo sin luz a la barriada hasta las 23.14 horas. Para restablecer el servicio de forma provisional, la compañía eléctrica tuvo que instalar un grupo electrógeno mientras sus técnicos trabajaban en la localización y reparación de la avería.
Pese a las dificultades ocasionadas por el corte de suministro, la cena pudo continuar y el ambiente festivo se mantuvo entre los asistentes pues los xeremiers no dejaron de hacer sonar sus instrumentos. El apagón también afectó a otras zonas de la Playa de Palma y se desconocen las causas exactas de la incidencia.







