La investigación fue desarrollada por el Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos. Los agentes detectaron una operativa financiera sospechosa y comenzaron a analizar sus movimientos.
UN SISTEMA BASADO EN CAPTAR NUEVOS PARTICIPANTES
La investigación reveló que cada persona debía aportar dinero para entrar en la estructura. Además, tenía que incorporar a otras dos personas para que el sistema continuara funcionando.
Este proceso se repetía de forma sucesiva.
Según la Policía, el funcionamiento dependía exclusivamente de la entrada constante de nuevos participantes.
NO EXISTÍA NINGUNA INVERSIÓN REAL
Los agentes comprobaron que el dinero captado no se destinaba a ningún producto financiero.
La investigación concluyó que los participantes solo podían recuperar su inversión si otras personas seguían aportando capital.
SE APROPIARON DE PARTE DEL DINERO
El análisis financiero permitió identificar a un hombre y una mujer como responsables de organizar los cobros y los pagos.
Según la Policía Nacional, ambos se habrían apropiado de gran parte del dinero aportado por las víctimas.
Los dos sospechosos fueron detenidos como presuntos autores de un delito de estafa. Las diligencias ya han sido remitidas a la autoridad judicial.








