Parece que lo sabíamos todos.
Los mallorquines sabemos, desde hace años, lo que ocurre en Magaluf. Prensa, políticos, hoteleros, empresarios, visitantes nacionales también. Incluso en Gran Bretaña debe ser un clamor. Pero no se hablaba de ello. No se hacía nada al respecto.
Estaban los responsables ocupados en sus cosas.
Mamading, balconing, prostitución, drogas, delicuencia, todo lo que no queremos para nosotros, lo vendemos a precio de ganga a los hijos de la Gran Bretaña. Eso sí, en silencio desde aquí: Consolat, Consell, Turismo, Ayuntamientos, empresarios, hoteleros...
A los vecinos, aunque protesten, no se les da altavoz.
Bien, pues ha llegado un cambio. Ante la denuncia de mallorcadiario.com, a través de un video que ha llegado hasta todos los rincones del mundo, se han puesto a trabajar.
Se ha reunido el Consejo Asesor de Turismo, formado por todos esos silenciosos agentes hasta el momento. Además han abierto fronteras, como el mismo video, y se han propuesto trabajar con los países emisores de turistas.
Después de años de degradación general, de muertes sin sentido desde balcones de hoteles, de droga, sexo y alcohol sin control, parece que han visto, puede que en video, la necesidad de tomar cartas en el asunto.
Aunque no vemos muy claro cuál será el sistema ni la pedagogía a seguir. Tal vez a través de folletos informativos, en inglés, que repartirán en los aviones llenos de extranjeros antes del aterrizaje en Son Sant Joan. O puede que asesoren al sistema educativo británico sobre cómo introducir una nueva asignatura que ilustre a los estudiantes y docentes ingleses.
Estaremos atentos porqué ya era hora de ver a políticos, hoteleros y empresarios trabajar para dignificar esta isla.
En sus manos está poner fin a esta vergüenza que perjudica a todos, y beneficia a muy pocos.
La muerte de jóvenes por la estúpida práctica del “balconing” no supuso para ellos la necesidad de poner algún tipo de límite. Este fin de semana ha "caído" otro más en la lista, pero de momento no hay Consejo Asesor de Turismo anunciado. Era una noticia que desaparecía rápidamente de primera página. Las condiciones en las que trabajan los empleados de hoteles de la zona no interesan a los hoteleros, pero limpiar habitaciones llenas de mierda no es tolerable para ningún concepto. Y es sólo un apunte más.
Todos y en todos los despachos se sabía. Pero en algún reducto había que seguir manteniendo a esa jauría que traga con todo, mientras llenamos bolsillos a otros.
Bien, ahora ya lo saben en todo el mundo y lo que es mejor, lo han visto.
Escalofriante, espeluznante, indigno, inhumado, intolerable y todo lo demás. Nadie implicado en esta basura puede defenderse, nadie. Todos son culpables, empezando por arriba.
Señor Presidente, ¿Acaso no tenemos policía, ni leyes, ni inspectores de sanidad, ni justicia, ni dignidad?
Suerte tuvo de contar con la señora Llinás.



