Francamente, si Vicente Moreno tiene que preocuparse por las bajas de Alex López, Salva Sevilla y Joan Sastre, apaga y vámonos. Ya jugó sin ellos y en cambio la imbatibilidad la perdió con el defensa, el medio y el delantero en la alineación. O eso creo recordar. Entre el Mallorca y el Cornellá, con cesped artificial o sin él, hay nada menos que 16 puntos, es decir que el líder podría perder cinco partidos y su anfitrión ganarlos todos antes de igualar sus clasificaciones. Por otra parte si en la mayoría de equipos no hay jugadores imprescindibles, en Segunda B me temo que mucho menos.
Pero claro, de algo hay que hablar jornada tras jornada y cada vez es más difícil vender la moto de esta categoría infame se mire por donde se mire. Se van a hacer muy cuesta arriba las doce jornadas nque restan para que suene la hora de la verdad porque todo esto no es más que parafernalia inútil antes de dilucidar la conquista del objetivo o lo que, en caso contrario, sería un fracaso sin paliativos.
El inquilino de Son Moix, con aspiraciones de propietario, tiene fondo de armario más que suficiente para atravesar el último tercio de la fase regular del campeonato. Más aun, no debería fallar en su llegada a la meta. Sus perseguidores están muy lejos y aunque sufriera un eventual pinchazo en el play off, tendría tiempo para cambiar la rueda en las dos eliminatorias siguientes si llegara el caso. No viene tan mal que, aunque forzosamente, algunos titulares descansen y los suplentes demuestren si están física y técnicamente rodados y dotados para cuando presencias y ausencias sean algo más significativas.





