Sin duda en España corren malos momentos para la lírica, el país se cae a pedazos víctima del sectarismo y la ineficacia de su gobierno. De un tiempo a esta parte somos la marioneta internacional de un país tan poco democrático como China. Entre María Corina Machado y Xi Jinping, elegimos a este último; entre una defensora de los derechos humanos que ha obtenido hace unos meses el más alto reconocimiento mundial en defensa de la paz y un sátrapa que reprime a su pueblo, elegimos al sátrapa. Entre una “disidente” que lucha para a liberar a su pueblo y un dictador que a diario lucha para reprimir al suyo, elegimos este último. Eso representa España en el ámbito internacional. Eso es Pedro Sánchez-Castejón y eso es el PSOE actual. Populismo, apoyo a los tiranos en su intención de invadir Taiwan. Entre la opción del Estado de Israel (no he dicho gobierno) y la continuidad de la protección de Hamas, Hizbolá o los Ayatolás, nuestros representantes eligen estas últimas opciones. Esto es lo que nos han impuesto en el Congreso de Diputados los partidos minoritarios que apuntalan a Sánchez.
Escribo esta página desde la pena una vez más, la tercera autoridad del Reino de España me ha mentido. Francina Armengol, Presidente del Cortes Generales, una vez más me ha mentido. A mí y, presuntamente pues no he leído su declaración, al Tribunal Supremo. Si esto es así está tipificado en el Código Penal. Llama la atención que alguien tan cercana al pueblo, tan populista y que dice que defiende la igualdad se acoja a su privilegio de no acudir, como hacen miles de ciudadanos a diario en su obligación de colaborar con la Administración de Justicia, y declare con interrogatorio previo y por escrito y conteste por escrito no sometiéndose al interrogatorio de las partes personadas, acusaciones y defensas. Nos dirá que con eso protege la pulcritud de la institución que represente. Falso. Lo que realmente hace es protegerse a ella misma para, aunque solo sea como testigo y obligada a decir verdad (que difícil le resultará) se derive alguna responsabilidad para dicha testigo y especialmente una primera foto suya entrando en el Tribunal Supremo.
Privilegio es una palabra que procede del latín y que significa privada o aislada de la Ley. No es poco. El privilegio de declarar por escrito nos convierte a los españolitos de a pie en diferentes a una serie de políticos que declaran desde su despacho y no están sujetos a la tensión del momento, a una posible suspensión y perdidas de horas de trabajo y demás problemas. Como dijo el abuelo de Felipe González, un problema para el Psoe actual, todos somos iguales pero unos más iguales que los otros.
Francina Armengol conocía a Koldo y se intercambiaban mensajes por teléfono (Koldo la llamaba cariño y te querré para siempre), Armengol le facilitó, cuando era presidente de este pequeño país, el contacto de diversos cargos de la Conselleria de Salut. Entre Armengol, Koldo y la Guardia Civil, me creo sin ninguna duda, a la Guardia Civil, junto a la Corona y la Justicia es de las pocas instituciones sin contaminar por el sanchismo.
Es un país al borde del default como dicen en Argentina. El Ministro de Interior (un juez por cierto) critica y resta medios a los miembroos y cuerpos de seguridad del Estado, el de Justicia critica la independencia y las decisiones de algunos jueces en un procedimiento de instrucción. Resoluciones, confirmadas por cierto, por la Audiencia Provincial de Madrid. Una Sala de jueces anónimos que han corregido en ciertas ocasiones y marcado la senda por donde debía ir la hoy finalizada instrucción del juez Peinado. Como pueden ver todo un despropósito.
Cuando nosotros estábamos encerrados en virtud de una decisión del Gobierno de la Nación, que el Tribunal Constitucional, velador únicamente de la protección de los derechos fundamentales y de la aplicación del Constitución declaró no ajustada a la Constitución. Entonces si se vulnera lo que los cursis llaman ley de leyes quiere decir que el confinamiento fue ilegal.
Me mintió Armengol cuando yo estaba encerrado en mi casa por una orden ilegal del Gobierno de España y ella andaba tomando gin tonics en la noche palmesana. Salir de fiesta cuando los demás sufrimos un encerramiento ilegal y se nos suspende el derecho de deambulación a la mayoría de españoles es, cuando menos, de dudosa moralidad.
Pero saben, todos tenemos un pasado del que somos responsables, para bien o para mal, allá cada uno con su carga, y lo mejor del pasado, para bien o para mal, es que no lo podemos cambiar. El mío es el que es, pero el de la Presidente Armengol también es el que es. Si hacemos memoria histórica de este pequeño país y retrocedemos unos quince años atrás hubo unos políticos que no solo fueron denunciados sino estigmatizados, humillados y víctima de campañas de todo tipo, en especial, Maria Antonia Munar, con ella terminó una manera de hacer política y visto con la perspectiva del tiempo hay que decir que víctima de determinadas personas, no había matado a nadie. No la justifico. No vayan a creer.
¿Recuerdan quien encabezó esa campaña? ¿Quién dio instrucciones indecentes a los servicios jurídicos a su cargo?, si tienen dudas yo se las aclaro, fue Armengol. Armengol se valió de la Justicia para atacar a su adversario político y eso es de dudosa moralidad visto con la óptica del tiempo.
Paradojas del destino, ella que es farmacéutica de formación, está probando la misma medicina que hizo tomar a otros y, de verdad, no me produce satisfacción, me produce pena que quien ha presidido Balears se escriba con un portero de puticlub que la llama cariño. Que la tercera autoridad de España pida o clame respeto, ese mismo que ella no tuvo con mucha gente que estuvo vinculada Munar o Jaume Matas, ese respeto que pide, ruega o solicita es precisamente el que ella negó a muchas personas.
Escribo triste pues el tiempo me ha enseñado que no vale la pena desear mal a nadie, el tiempo es un juez justo que nos pone a todos en nuestro lugar y a Armengol, que gestionaba mis impuestos aquí y que es la encargada de que se le legisle y los españoles vivamos mejor, su tiempo es tan valioso que no puede ir a declarar ante unos jueces, ese tiempo, que no tiene para esos Magistrados del Supremos, la pondrán en su lugar. Personalmente pienso que es una falta más de respeto a los jueces y a los ciudadanos. En fin, como siempre que hablo de Armengol suena un trombón de fondo, la misma cara de la misma moneda y no crean eso que dice la sabiduría popular, sientate en la puerta de tu casa a ver pasar el cadáver de tu enemigo. Personalmente no tengo enemigos, solo me da pena.





