El domingo 19 de julio de 2026 ya forma parte de la historia del deporte español. Una fecha que millones de personas no olvidarán jamás y un gol, el de Ferran Torres, que pasa a la memoria colectiva de un país. Dentro de unos años, todo el mundo recordará donde estaba aquella noche de verano en la que España derrotó a la hasta entonces vigente campeona Argentina.
Tras el pitido final, Mallorca ha estallado de alegría. Las calles se han llenado de gente, celebrando el triunfo con unos gritos que se mezclaban con el sonido de los claxones de los coches.
Sa Font de Ses Tortugues, habitual santuario mallorquinista, se ha llenado de aficionados. Para muchos de ellos, era la primera vez. Algunos eran muy pequeños e incluso otros ni siquiera habían nacido cuando 'La Roja' conquistó el título por primera vez hace 16 años en Sudáfrica.
También ha habido fiesta en Son Fusteret, donde el Ajuntament de Palma habilitó unas pantallas gigantes para 20.000 aficionados que han vibrado con la victoria española. En cambio, la 'fan zone' para la hinchada argentina en el recinto municipal de Son Moix ha acabado en funeral.
La final también se ha seguido en discotecas como Amok Mallorca -con dos pantallas gigantes- y en localidades como Alaró (Plaça de la Vila), Alcúdia (Passeig de la Mare de Déu de la Victória), Binissalem (Plaça de l'Esglèsia), Bunyola (plaza), Calvià (Plaza de Son Caliu), Campos (pistas de tenis de Sa Ràpita), Consell (Plaça Major), Inca (Plaça d'Espanya), Lloseta (Plaça d'Espanya), Pollença (Plaça Miquel Capllonch), Porreres (Parc n'Hereveta), Sant Llorenç d'es Cardassar (rotonda de las palmeras), Santanyí (Plaça Costa de Cala d'Or), Santa Eugènia (plaza), Santa Margalida (Plaça Cervantes), Sineu (Plaça de l'Esglèsia) y Sóller (Plaça Constitució).






