En la temporada 2010/11, la victoria ante el Getafe (2-0) en la jornada 33 permitió al RCD Mallorca alcanzar la "mágica" cifra de los 42 puntos, una puntuación que en anteriores temporadas hubiera significado la permanencia matemática. Una semana después, el equipo de Michael Laudrup cayó en Santander (2-0). Eso sí, a pesar de la derrota, los bermellones eran undécimos. Sin embargo, en aquel curso todo era diferente. Y es que hasta once equipos estaban implicados en evitar las tres plazas de descenso. Todo ello, cuando tan sólo restaban doce puntos por disputarse.
El primer 'match ball' para conseguir el objetivo de la salvación tuvo lugar el domingo 8 de mayo de 2011 en Palma. Enfrente, esperaba el enemigo número 1 del mallorquinismo: el Villarreal. No cabe olvidar que meses antes los castellonenses "robaron" en los despachos la plaza europea que los isleños ganaron en el campo.
Mención especial merece la presencia del exmallorquinista Borja Valero en el bando visitante. El madrileño fue silbado e increpado por una afición que no olvidó las desafortunadas declaraciones del centrocampista tras cambiar la isla por Castellón. Tampoco obviar los cánticos y pancartas a favor del Oporto, verdugo días de los valencianos en las semifinales de la Europa League y desde entonces, héroes perpetuos del mallorquinismo por restablecer la Justicia Deportiva.
Por otro lado, señalar que el choque se celebró en horario matinal (concretamente a las doce del mediodía), algo poco habitual en aquellos tiempos. En los prolegómenos, la Federació de Penyes Mallorquinistes organizó en los aledaños un evento que bautizaron como 'Trampó x Trampós'. En el acto, los voluntarios repartieron 4.000 trozos de coca de trampó y camisetas conmemorativas entre los presentes.
El encuentro estuvo a punto de tener el inicio soñado por los insulares, pero Nsue no pudo culminar con acierto una jugada coral. Más tarde, ya al filo del intermedio, el palo repelió un disparo de Giussepe Rossi, el delantero nacido en Estados Unidos e internacional por Italia.
Tras el paso por los vestuarios, Nilmar puso a prueba a Germán Lux, sustituto del lesionado Dudú Aouate. Luego, Pierre Webó tuvo la permanencia con un testarazo que atajó Diego López antes de que 'Poroto' volviera a frustrar al delantero brasileño de los visitantes.







