El Ministerio de Defensa y Hisdesat han puesto en marcha el proceso para reemplazar el SpainSat NG II tras constatar que el satélite ha sufrido “daños no recuperables” por el impacto de una partícula espacial. Según Indra, el choque —con un objeto de tamaño milimétrico y masa de apenas unos gramos— alcanzó una zona crítica y ha impedido que la plataforma pueda cumplir su misión.
El satélite, lanzado en octubre de 2025 como segundo integrante del programa SpainSat Next Generation, todavía no había entrado en servicio. Indra asegura que el aparato se mantiene estable, completo y en una órbita muy excéntrica, sin riesgo de interferir en operaciones espaciales actuales o futuras. Además, la pérdida está cubierta por un seguro, por lo que, sostienen, no habrá perjuicio económico para Defensa ni para la compañía.
Comunicaciones garantizadas pese al revés
Defensa e Indra subrayan que las comunicaciones satelitales militares siguen garantizadas mediante la combinación de SpainSat NG I (ya operativo) y el sistema SpainSat preexistente.
Aun así, el golpe al calendario es evidente: estaba previsto que NG I y NG II prestaran servicio de forma conjunta a partir de la primavera de 2026, dando cobertura a las Fuerzas Armadas y también a usuarios institucionales como la OTAN o el programa europeo GOVSATCOM, además de gobiernos aliados.
Qué era el SpainSat NG II y por qué importaba
El SpainSat NG II es el “gemelo” del NG I dentro del programa de comunicaciones seguras de Hisdesat. Los dos satélites estaban diseñados para operar en bandas X, Ka militar y UHF, con medidas avanzadas de anti-interferencia (anti-jamming) y anti-suplantación (anti-spoofing), y con una vida operativa estimada de 15 años.
En términos de cobertura, el sistema estaba pensado para abarcar un amplio arco que va de América y Europa a Oriente Medio y hasta Singapur, cubriendo aproximadamente dos tercios del planeta.
El plan: un tercer satélite y otros 1.000 millones en el ciclo de vida
El Ejecutivo y la empresa quieren construir “cuanto antes” un satélite idéntico al dañado. La propia Europa Press recoge que el coste total (construcción, operación y explotación durante su vida útil) de cada unidad ronda los 1.000 millones de euros, y que un tercer satélite tendría un orden de magnitud similar, aunque con un desarrollo potencialmente más corto al estar ya validado el diseño.
En paralelo, la ESA había presentado el lanzamiento del NG II como un hito para reforzar la autonomía europea en comunicaciones gubernamentales seguras, destacando el papel industrial de Airbus Defence and Space como contratista principal y la participación de empresas españolas del sector.








