www.mallorcadiario.com

Las inversiones europeas deben atender el fondo de la crisis

jueves 31 de diciembre de 2020, 00:00h

Sanidad y educación recibirán la mayor parte de los 300 millones de euros que llegarán a Baleares desde Europa procedentes del fondo de reactivación. Las Islas han logrado un reparto que beneficia a la comunidad por encima de la media, según la distribución de los 10.000 millones de este fondo europeo realizada por el Ministerio de Hacienda. El fondo pretende compensar los efectos económicos de la pandemia y constituye una primera remesa que se verá complementada con el reparto de los 59.000 millones del fondo de recuperación económica.

Los 300 millones de la Unión Europea llegarán en dos anualidades: en 2021 se recibirán 240 millones de euros y en 2022, el resto. Este importe permitirá cubrir proyectos con plazos de ejecución de tres años, así como financiar créditos blandos del ISBA para empresas.

Baleares ha salido beneficiada por el reparto -en términos de ingreso por habitante-, aunque este ingreso no compensa el diferencial con lo percibido por otras autonomías que han sufrido un menor desplome económico. Habrá que esperar para saber si la llegada de fondos europeos permite compensar la caída del PIB y el incremento del paro que sufre la comunidad, situada a la cola de todas las regiones del país. Los 300 millones del fondo de reactivación permitirán activar sectores como la construcción, pero siguen quedando pendientes las ayudas que deberían recibir sectores clave para la economía balear como son el turismo, la restauración o el comercio, actividades que han quedado reducidas al mínimo o han sido directamente canceladas.

En el horizonte están el reparto pendiente del fondo de recuperación -los 59.000 millones- y las expectativas de los sectores más afectados, que aspiran a ser destinatarios de unas ayudas directas que -como en otros países europeos- compensen la caída de la actividad provocada por la ausencia de turismo y las constantes reducciones de aforos y horarios que están limitando sus negocios. Que sanidad y educación perciban ingresos es necesario, pero no lo es menos que se atiendan las llamadas de socorro que lanzan sectores claves para la economía local, que alertan de una oleada de cierres si no se produce un rescate en toda regla en un periodo corto de tiempo.


Compartir en Meneame