La golfista profesional austríaca Johanna Ebner repasa el significado de seguir representando a su país en el inicio de su carrera profesional, explica por qué eligió Mallorca como base de entrenamiento invernal y analiza los aspectos clave en los que está trabajando de cara a la temporada. Además, comparte su experiencia junto a las jóvenes integrantes del equipo nacional y su visión personal sobre la presión y el crecimiento deportivo.
Sigues formando parte del equipo nacional austríaco. ¿Qué significa para ti representar a tu país ahora como golfista profesional?Estoy muy orgullosa de formar parte de la Federación Austríaca de Golf y de haber representado a mi país a nivel internacional desde 2017. Vestir los colores de Austria sigue significando muchísimo para mí. Especialmente al comienzo de mi carrera profesional, me da confianza saber que la federación me apoya y cree en mí.
Elegiste Mallorca como base de entrenamiento en enero. ¿Qué hace que la isla sea un buen lugar para preparar la temporada?Era mi primera vez en Mallorca y me encantó. En esta época del año, en Austria suele haber nieve y temperaturas bajo cero, lo que implica que la mayoría de los campos de golf están cerrados. Mallorca ofrece un clima excelente, campos de primer nivel y magníficas instalaciones de entrenamiento. Además, el vuelo desde Viena dura solo unas dos horas, lo que la convierte en un destino de entrenamiento muy cómodo y eficiente.
Durante esta concentración estás entrenando con cuatro compañeras del equipo nacional que todavía son amateurs. ¿Cómo ha sido compartir esta experiencia con ellas y qué crees que puedes transmitirles desde tu experiencia profesional?El intercambio de conocimientos y experiencias surge de manera muy natural. Disfruto cuando las chicas muestran curiosidad y hacen preguntas sobre técnica, gestión del campo, fortaleza mental o planificación de torneos. Yo misma he estado en su lugar y sé exactamente por lo que están pasando. Uno de mis mensajes clave es dejar de pensar demasiado y mantener las cosas simples. Especialmente a edades tempranas, y en particular entre las jugadoras, suele haber una tendencia a sobreanalizar las situaciones en lugar de centrarse en lo esencial.
¿En qué aspectos de tu juego te estás centrando más durante este periodo de pretemporada?En este momento estoy trabajando principalmente en la técnica del juego largo, especialmente en la posición de las manos en el impacto. En la Escuela de Clasificación del Ladies European Tour el pasado diciembre no quedé del todo satisfecha con mi control de bola y vi mucho potencial de mejora en ese aspecto. Para equilibrar el trabajo técnico, disfruté mucho jugando y compitiendo con las chicas en el campo.
Mirando atrás, ¿cuál ha sido hasta ahora tu mejor momento en un campo de golf y qué victoria recuerdas con más cariño?Sinceramente, no me centro en un momento o una victoria concretos. Lo que más significa para mí es ver mi progreso general y sentirme orgullosa de lo lejos que he llegado. Al mismo tiempo, sé que todavía me esperan muchos grandes momentos.
En un plano más personal, ¿tienes algún palo o golpe favorito y cuál es tu mejor resultado hasta la fecha?Realmente no tengo un palo favorito; me gustan todos por igual. Mis golpes favoritos son los bajo presión. Creo firmemente que la presión es un privilegio. Mi vuelta más baja hasta ahora es de 65 golpes (-7), que conseguí el verano pasado en el Austrian Open. Esa ronda me ayudó a asegurar la victoria por tercer año consecutivo.
Para terminar, ¿recomendarías Mallorca como destino de entrenamiento? ¿Qué campos has tenido la oportunidad de jugar durante tu estancia?Me encantó Mallorca y sin duda me veo volviendo más a menudo en el futuro. Pasamos la mayor parte del tiempo entrenando en el Golf Club Alcanada, cuyo propietario es austríaco. También jugamos un día completo en T Golf Calvià, un campo precioso y en condiciones excepcionales. Estoy muy agradecida a ambos clubes por acogernos.


