Se retoma el juicio contra el presunto asesino de su exsuegra en la Colònia de Sant Jordi. Los facultativos han prestado declaración en la segunda sesión del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Palma. La Fiscalía solicita 20 años de prisión; la acusación particular pide prisión permanente revisable.
UN CUERPO DESTROZADO A PATADAS
El informe forense dibuja una escena de una brutalidad extrema. El cadáver de la mujer presentaba múltiples contusiones en el cráneo, el rostro y el torso. Los huesos de las órbitas oculares y la nariz estaban rotos. La zona ocular y facial aparecía gravemente inflamada por la reiteración de los impactos. El tórax y las costillas también presentaban fracturas.
Según las conclusiones de los peritos, todas las lesiones eran compatibles con golpes reiterados y repetitivos con el pie sobre la cabeza, el cuello y el tórax de la víctima mientras esta se encontraba tendida boca abajo.
UNA VÍCTIMA INDEFENSA
Los análisis toxicológicos detectaron en el organismo de la fallecida restos de fentanilo y tramadol, medicamentos que tenía prescritos para el tratamiento del dolor. Este hallazgo lleva a los forenses a concluir que la mujer era físicamente vulnerable en el momento del ataque y que, por tanto, no estaba en condiciones de defenderse. La ausencia de lesiones defensivas en el cuerpo refuerza esta conclusión.
LOS HECHOS
Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, los hechos tuvieron lugar el 25 de septiembre de 2024 en el domicilio que ambos compartían en la Colònia de Sant Jordi. El acusado, expareja del hijo de la víctima, aprovechó que la mujer llegó sola a la vivienda para abordarla en el porche.
La tiró al suelo y le propinó fuertes y numerosas patadas en la cabeza durante al menos 15 minutos. La paliza le causó, según la Fiscalía, múltiples lesiones incompatibles con la vida.
El juicio continúa su curso ante el jurado popular en la Audiencia Provincial de Palma.







