El hombre, de 23 años en el momento de los hechos, se enfrenta a 10 años de prisión y al pago de una indemnización de 10.000 euros por unos hechos que tuvieron lugar en la madrugada del 27 de febrero de 2020.
Según recoge la Fiscalía en su escrito, el chico, aprovechando que compartieron domicilio después de la fiesta insistió en dormir a su lado. Al poco, pidió a la chica que le diera un beso, a lo que ella se negó.
Más tarde y ya cuando la víctima estaba dormida le quitó la ropa y la violó. A consecuencia de estos hechos, la joven ha sufrido bajo rendimiento académico, miedo, culpa, ansiedad, así como rechazo al contacto físico.