El juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 ha ratificado la sanción de 20.000 euros interpuesta por el Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany a un establecimiento por infringir la ley de contaminación acústica. Según ha informado el consistorio en un comunicado, los tribunales han desestimado la demanda interpuesta por este establecimiento, ubicado en el núcleo urbano de Sant Antoni.
La administración municipal le impuso en septiembre de 2013 una sanción de 20.000 euros por infringir la Ley de contaminación acústica de Baleares. A pesar de que este proceso judicial había quedado suspendido, el consistorio solicitó su reanudación en 2016.
El recurrente, por su parte, argumentaba la nulidad de la medición y consideraba desproporcionada la sanción, pero la sentencia señala que la prueba realizada en presencia policial fue válida y que no existe desproporción en la penalización económica.
Esta sentencia se suma a otra anterior que desestimó el recurso del mismo establecimiento por una sanción de 22.000 euros impuesta por otra infracción por contaminación acústica constatada en 2013.







