La Policía Local de Palma retiró este miércoles 36 patinetes eléctricos durante un control de Vehículos de Movilidad Personal (VMP) desarrollado en dos puntos del municipio: la plaza de Abu Yahya y la plaza de Alexander Fleming. En el dispositivo participaron agentes de la Unidad Motorizada (UMOT) y del Equipo Comunitario de Proximidad (ECOP).
Las inmovilizaciones responden a dos irregularidades principales. Por un lado, varios patinetes carecían del certificado de registro exigido por la Dirección General de Tráfico (DGT) desde enero de este año, cuando entró en vigor la obligación de inscribir estos vehículos en el Registro de Vehículos Personales Ligeros. Por otro, muchos de los conductores interceptados tampoco contaban con el seguro obligatorio de responsabilidad civil que exige la normativa municipal, un requisito que a menudo pasa desapercibido entre los usuarios de este tipo de vehículos.
ORDENANZA CÍVICA DE PALMA
La Ordenanza para el Fomento de la Convivencia Cívica de Palma regula con bastante detalle cómo deben circular los VMP por la ciudad. Además del seguro —con una cobertura mínima de 120.000 euros— y del certificado de registro, obliga a llevar casco y reflectantes homologados, fija la edad mínima en 16 años (o 15 con carné tipo AM) y prohíbe circular por aceras, plazas, jardines y zonas peatonales. En cuanto a la velocidad, el límite es de 25 km/h en calzada, de 15 km/h en carriles entre aparcamientos y acera, y de 10 km/h en carril bici.
La ordenanza también especifica que los conductores deben ir de pie sobre la plataforma, con ambos pies apoyados, y prohíbe expresamente agarrarse a otros vehículos para desplazarse. Son normas que, a juzgar por el número de inmovilizaciones del miércoles, todavía no han calado del todo entre una parte de los usuarios.






