La primera parte del Mallorca ha sido realmente prodigiosa a nivel técnico. Seguramente, han sido los mejores cuarenta y cinco minutos iniciales de la actual temporada hasta ahora, junto con los jugados ante el Villarreal también en Son Moix. El buen nivel de juego se ha mantenido, además, a lo largo del segundo tiempo. Por lo que respecta a los cuatro goles bermellones, han sido, literalmente, para enmarcar, o como mínimo para guardarlos en vídeo o en el teléfono móvil. Lo mismo podríamos decir también de las jugadas que los han precedido y que los han hecho posibles. Sólo ha faltado casi un «hat-trick» del hoy sobresaliente Ante Budimir.
El primer gol, de Antonio Raíllo —de cabeza, naturalmente—, llegó tras uno de esos saques de falta perfectos con que Salva Sevilla nos suele deleitar casi cada jornada. En cuanto a la jugada del segundo gol, la inició Budimir y la acabó el propio delantero croata introduciendo el balón dentro de la portería rival. El tercer tanto fue, literalmente, un auténtico golazo, obra de nuevo de Budimir, tras haber recibido un pase medido de Salva Sevilla, gracias a una jugada previa que contó con la imprescindible colaboración del Cucho Hernández y de Lago Junior. Golazo fue también el cuarto tanto, de Dani Rodríguez, desde la frontal del área. Sólo faltaron algunos pañuelos para corroborarlo.






