Más de 300 mujeres camareras de piso de establecimientos hoteleros de la isla de Eivissa se concentraron el miércoles por la tarde en el Parque de la Paz de Vila para protestar por sus duras condiciones de trabajo, que les acarrean enfermedades de tipo muscular.
Convocadas por los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT, este colectivo de trabajadoras que según los sindicatos suma a entre 5.000 y 7.000 mujeres en las Pitiusas, exigen poder jubilarse anticipadamente a los 60 años o tras 25 años de profesión.
Aducen la elevada carga de trabajo que soportan y que ello les acarrea dolorosas enfermedades musculo-esqueléticas como lumbago, ciática, tendinitis e incluso hernias, patologías que no son consideradas enfermedades profesionales.
También piden un aumento salarial, pues su sueldo neto supera en poco los 1.000 euros, aunque las hay que son contratadas como limpiadoras, que cobran aún menos que las camareras de piso.






