Cuidar el cerebro es sencillo y posible mediante cambios en el estilo de vida. 17 factores modificables, como la hipertensión y el sedentarismo, pueden prevenir ictus, demencia y depresión. La intervención temprana mejora la calidad de vida.
El auge del cabello largo en mujeres refleja un cambio cultural significativo. Ya no es solo una tendencia estética, sino una declaración de identidad y autonomía que trasciende la edad y el estatus, promoviendo un liderazgo femenino inclusivo y redefiniendo códigos profesionales.