Tenía acceso a la casa. Conocía sus rincones, sus rutinas, sus horarios vacíos. Y, según ha confirmado la Guardia Civil, fue precisamente esa confianza la que aprovechó una limpiadora de 46 años para hacerse con una bolsa llena de joyas de herencias familiares en una vivienda de Sineu.
La investigada trabajaba realizando las tareas de limpieza en el domicilio de la víctima, un hombre de 37 años que presentó la denuncia tras descubrir la sustracción.
Los hechos se remontan a la mañana del pasado lunes, cuando el propietario de la vivienda denunció ante la Guardia Civil de Sineu la desaparición de una bolsa que contenía numerosas joyas procedentes de herencias familiares.
A partir de ahí, los agentes de la Benemérita iniciaron una investigación para esclarecer lo sucedido. Empezaron con una inspección ocular en la vivienda y las gestiones oportunas para reconstruir qué había pasado con las piezas.
EL RASTRO LLEVÓ HASTA LA PERSONA DE CONFIANZA
La pesquisa terminó señalando a quien tenía acceso habitual a la casa sin levantar sospechas: la propia empleada de la limpieza. Los agentes lograron identificarla como presunta autora del hurto y, el pasado martes 5 de agosto, procedieron a investigarla por un delito de hurto.
La mujer reconoció los hechos ante la Guardia Civil y colaboró de inmediato devolviendo todo lo sustraído, que mantenía oculto en un local de la localidad de Inca.
MÁS DE 40.000 EUROS EN JOYAS
Tras recuperar la bolsa, los agentes procedieron al recuento de las piezas. El resultado confirmó la magnitud del hurto: el valor conjunto de las joyas superaba los 40.000 euros. La totalidad de lo recuperado ha sido ya devuelta a su legítimo propietario.







