Una vez más tomo prestado el título de esta columna de opinión, si bien es una expresión popular para nada reciente dio título a una obra del escritor francés Jean Pierre Faye en el cual explica su teoría de la herradura para explicar que los extremos en política están muy próximos tanto es un forma de exigir como de adoctrinar.
En esta vida uno puede mirar hacia otro lado en muchas cosas pero no en otra; si tiene una columna como esta, debe entrar en el barro. Hay opiniones que no se pueden dejar pasar. Hace unos días el procurador en cortés de Castilla y León (CyL), el “honorable” Pablo Fernández, en la actualidad portavoz de Podemos, dijo sobre el Rey Juan Carlos I lo siguiente: si el emérito vuelve a España debería ser para ser juzgado y acabar en la cárcel.
Esta cita en negrita podría ser una boutade de barra de bar sino fuese que es el portavoz de un partido que forma parte del gobierno de la nación y condiciona la acción del propio gobierno, no restando, tampoco, su papel de legislador, hacedor de leyes, en CyL. Ese “energúmeno” nos rige la vida a las personas de bien que somos casi todos. Esa frase además de un insulto a la inteligencia de los españoles merece un comentario más profundo pues demuestra el pensamiento político y antidemocrático de la izquierda extrema en España.
Lo primero es el tono de amenaza que coarta el derecho de libre circulación de un ciudadano español. ¿Quién es él para prohibir eso? don Juan Carlos no tiene procedimiento judicial alguno abierto en España ni ninguna causa administrativa en su contra, es víctima de individuos como Delgado que le obligan a vivir en el exilio. En el auto exilio.
La frase en negrita rompe el sagrado principio de la presunción de inocencia, le considera culpable pero no sabemos de qué pues no tiene, como decía antes, ninguna causa abierta. Hay que decir que eso es muy comunista, el tener que demostrar la inocencia, justo al revés de cualquier democracia occidental. Desde la caída del comunismo en los países que estuvieron tras el telón de acero y que sus pueblos han abrazado la democracia las cosas ya nos son como quiere el “insigne” podemita.
Asimismo ese “personaje” limita al Rey a tener un juicio justo y especialmente al sagrado derecho a la defensa. Él es juez y parte y dice que don Juan Carlos debe ir a prisión en base a su mera opinión, coincide en eso con Maduro, los hermanos Castro, Jinping, Jong-Il y similares piezas que gobiernan en el planeta.
Esto no tendría importancia si el tal Fernández fuese un indocumentado que no sabe de lo habla. Lo que me molesta es que ese “señor” tiene un título de licenciado en derecho, que vale lo mismo que el mío, por la misma universidad por la que me licencié, quizás el día que en la facultad dieron derecho el no acudió a clase, pues en una línea y media se carga la Constitución del 78 (CE) y la gran parte del Código Penal, vamos, un figura.
Pero resulta que al tal Fernández le ha salido un serio competidor en eso del stalinismo que es el señor Abascal. No hay comunidad en el que no tenga lío. Ya hace años, un buen amigo que estuvo en Vox a alto nivel me advirtió que eso de Vox era una merienda de negros. He puesto merienda de negros sin ningún sentido racista, es una expresión castellana de toda la vida. No debería dar este tipo de explicaciones pero hay gente muy sensible con el idioma.
El Padre de la Patria, nunca tan bien dicho y patrioterista sumo, que se ofende cuando le presentan un acuerdo marco (es evidente que no sabe lo que es) que dice algo tan obvio que el acuerdo debe respetar la CE. Se hace el ofendido, o es ignorante o bien tonto. Aquí podría citar el amplio repertorio de definición de tonto de Carlos Herrera. Búsquenlo, es altamente recomendable para echar unas risas.
En Murcia quiere echar a su líder, en Balears no tiene líder, tiene un grupo de gente que cabe en un taxi (eso si lo encuentran en Palma, lo cual es una ardua labor) en el que sus diputados se han repartido en no sé cuántas secciones del grupo mixto, pero es que hay que ver la alineación que presentó.
En Extremadura y Aragón es un saboteador de gobiernos al no haber ganado Vox las elecciones. Ni quiere entrar en el gobierno ni simplemente abstenerse que es callar, no decir nada y después ser oposición. No ha entendido nada.
En Madrid ha decapitado al afiliado número 6 del partido por llevarle la contra. Veremos que pasa en unos días en la tierra de Fernández, puede que Podemos pase a ser extraparlamentario a partir del domingo.
Abascal corta cabezas como Robespierre (espero que sepa quien fue), como Stalin, como Iglesias y el mencionado Fernández, o están con ellos o están contra él. Pero los que nacimos en los sesenta ya nos lo sabemos.
Podemos es la versión 2.0 del Partido Comunista de Santiago Carrillo y Vox es la versión 2.0 de Fuerza Nueva. Este último se fundó en 1976 y desapareció en 1982, el PCE fue legalizado en 1977 después de la dictadura y desde su refundación como Izquierda Unida es marginal y anecdótico.
Creo que lo que le pasa al señor Abascal es que los españoles no le queremos como presidente del Gobierno, por eso siempre queda en tercer lugar en las elecciones, es decir, las pierde.
Como los extremos se tocan, Podemos seguirá el camino del PCE y Vox el de Fuerza Nueva y sino al tiempo, gracias a Dios los españoles somos prudentes y moderados, a pesar de casi todos los sujetos citados que son unos imprudentes y temerarios guerra civilistas. Volviendo a la teoría de la herradura, llevan herraduras los caballos pero también algunos burros. Queda dicho.





