Arrancan las declaraciones en el juicio por la muerte del bebé arrojado a un contenedor en Porto Cristo. Según ha explicado un subinspector de la Policía Nacional durante su declaración, en una de esas conversaciones la mujer llegó a afirmar que "yo lo habría enterrado para que no se enterara nadie".
El agente ha relatado este contenido al tribunal en relación con las intervenciones telefónicas realizadas durante la investigación del caso.
LOS POLICÍAS ASEGURAN QUE EL BEBÉ SE MOVÍA
Durante la sesión también han declarado dos agentes de la Policía Nacional que acudieron al aviso tras la alerta recibida en el 112. Uno de ellos ha explicado que, cuando llegó al lugar, el bebé presentaba algunos movimientos. “Tenía algún espasmo y algún movimiento. Se movía un poquitín. Una piernecita se le movía”, ha afirmado ante el tribunal.
El compañero del agente ha ofrecido un relato similar. Según ha indicado, cuando los policías nacionales llegaron al lugar el bebé ya se encontraba dentro de una caja en el coche de la Policía Local, cuyos agentes habían sido los primeros en intervenir.
También ha señalado que la criatura presentaba algunos movimientos en ese momento. Posteriormente, los policías locales trasladaron al bebé al hospital, mientras que los agentes de la Policía Nacional permanecieron asegurando la zona.
LA LLAMADA DE UNA VECINA AL 112
Durante el interrogatorio se ha reproducido además la llamada que una vecina realizó al 112 tras presenciar una escena sospechosa cerca de un contenedor. En esa comunicación, la mujer explicó que había escuchado a una mujer llorando dentro de un coche y que había visto a un hombre arrojar algo a un contenedor.
“No sé si es un bebé o un animal muerto. Me parece haber visto un bebé”, dijo entonces a la operadora de emergencias.
SEGUNDO JUICIO CON JURADO
El segundo juicio con jurado por estos hechos comenzó el pasado viernes en la Audiencia Provincial de Baleares con la constitución de un nuevo jurado popular.
El primer juicio se celebró a finales de octubre de 2025, pero tuvo que ser anulado antes de su finalización por las dudas surgidas en torno a la titulación de un perito que había declarado a propuesta de la defensa.
La jueza consideró que el informe presentado por ese experto no podía valorarse como prueba, ya que la Ley de Enjuiciamiento Criminal exige que quien emita un informe pericial disponga de un título oficial. Al quedar la defensa sin su única prueba, el tribunal entendió que continuar con el proceso vulneraría el derecho de defensa y el principio de igualdad de armas.
PETICIÓN DE PRISIÓN PERMANENTE REVISABLE
En el banquillo vuelven a sentarse la madre de la bebé y su tío, para quienes la Fiscalía solicita prisión permanente revisable como supuestos autores de sendos delitos de asesinato.
También está acusada la cuñada de la madre, que se enfrenta a una multa de 5.400 euros por un presunto delito de omisión del deber de socorro.
Según el escrito del Ministerio Público, los hechos ocurrieron el 3 de noviembre de 2023, cuando la mujer, embarazada de 26 o 27 semanas, se puso de parto en el interior de un vehículo en el que viajaba junto a los otros dos procesados.
Tras dar a luz, y a pesar de encontrarse en las inmediaciones de un centro hospitalario, la madre entregó el neonato al hombre para que lo arrojara a un contenedor cercano, tras lo cual abandonaron el lugar.
LOS MÉDICOS SOSTIENEN QUE NACIÓ VIVA
Durante las primeras sesiones del juicio celebrado en octubre, el médico de guardia de Pediatría y una doctora de Urgencias del Hospital de Llevant consideraron que la bebé nació viva.
La Fiscalía sostuvo entonces que “nació viva y llegó caliente al hospital”, donde fue trasladada después de ser encontrada en el contenedor.
No obstante, los facultativos indicaron que las circunstancias del parto y el tiempo transcurrido hasta su llegada al hospital podrían explicar que la criatura llegara ya sin signos vitales al centro sanitario.








