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Mesquida, un ciudadano con ecotasa

miércoles 27 de febrero de 2019, 22:00h

De entre los fichajes estrella y cambios de partido que se están viendo estos días en Baleares de cara a las próximas citas electorales el que concentra mayor atención es el de Joan Mesquida como flamante cabeza de cartel de Ciudadanos para las elecciones generales de abril. La incorporación de Mesquida a la formación de Rivera transcurre en línea con la estrategia de Ciudadanos de ampliar apoyo electoral entre votantes que lo fueron en su momento del PSOE, pero que se han visto desencantados con las polítcas de la actual dirección socialista. Conscientes del intrincado escenario demoscópico que se abre, la formación naranja busca crecer por su izquierda, táctica en la que Mesquida puede jugar un papel señalado.

Mesquida abandonó el PSOE en marzo del año pasado como respuesta a la postura adoptada por el partido ante el proceso independentista catalán. Antes de eso, desde 1999, había ocupado puestos en la administración autonómica y altos cargos en el gobierno de Rodríguez Zapatero. Entre estos, máximo responsable de la Guarda Civil y de la Policía del 2006 al 2008, y secretario de Estado de Turismo del 2008 al 2012. De vuelta a Baleares, Mesquida no halló un lugar en el PSIB cuando ya la formación de Armengol se orientaba hacia planteamientos cada vez más alejados del socialismo tradicional que simpatizaban con los postulados de los socios nacionalistas.

Intentó acudir a las primarias para competir con Armengol, pero el aparato no le dio ninguna opción. Ahora es la punta de lanza de Ciudadanos para combatir a sus antiguos compañeros de filas, los mismos con los que trabajó desde la conselleria de Hacienda, en el primer gobierno de Francesc Antich, para poner en marcha la ecotasa. Aquel gobierno se mostró especialmente entusiasta con la medida que arremetía directamente contra la competitividad turística de Baleares frente a otros destinos. Ahora, Mesquida es la apuesta personal de Albert Rivera para ocupar nada menos que el Ministerio del Interior. Son giros de la política que no dejan de sorprender.


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