Maeso fue sentenciado por la Audiencia Provincial de Valencia a una larga pena de prisión al quedar acreditado que, entre finales de los años 80 y principios de los 2000, infectó a numerosos pacientes al reutilizar material sanitario y consumir drogas, lo que facilitó la transmisión del virus.
NEGLIGENCIA SANITARIA
El caso de Maeso marcó un antes y un después en el sistema sanitario español. La investigación judicial concluyó que el anestesista actuó de forma reiterada y consciente, vulnerando los protocolos básicos de seguridad.
Las cifras oficiales apuntaron a casi 300 afectados, muchos de los cuales desarrollaron la enfermedad tras pasar por quirófano bajo su supervisión. El proceso judicial se prolongó durante años y generó una fuerte alarma social, además de un intenso debate sobre los controles en el ámbito hospitalario.
Las víctimas y sus familias protagonizaron una larga batalla judicial en busca de reconocimiento y compensación. El caso puso el foco en la necesidad de reforzar los mecanismos de vigilancia, prevención y responsabilidad médica.
Además, evidenció fallos estructurales en la detección temprana de prácticas irregulares dentro del sistema sanitario, lo que llevó a revisar protocolos en hospitales de toda España.
UN NOMBRE LIGADO A LA HISTORIA JUDICIAL RECIENTE
La figura de Juan Maeso quedó asociada a uno de los episodios más graves de la sanidad reciente en España. Su caso no solo tuvo consecuencias penales, sino que también dejó una huella profunda en la percepción social sobre la seguridad clínica y la confianza en el sistema público de salud.







