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500.000 páginas web fomentan la anorexia y la bulimia

Internet | Alerta

Lunes 26 de septiembre de 2011
Instituciones oficiales, asociaciones de pacientes, familiares y profesionales de la salud deben participar en los medios sociales para detectar y combatir la anorexia y la bulimia, cuyos enfermos aprovechan la ausencia de controles para fomentar estos trastornos de la alimentación, según los expertos reunidos en el encuentro Salud 2.0: nuevas herramientas aplicadas a la medicina. El número de páginas y perfiles 'pro ana' y 'pro mia' (pro anorexia y pro bulimia) en medios sociales se ha multiplicado por 450 en los últimos años, según el último informe español de la Agencia de Calidad de Internet (IQUA). En Google aparecen, en cuestión de segundos, más de 500.000 páginas con este tipo de contenidos, según dicho informe. El 75% de los usuarios que las consultan es menor de edad, y el 95%, chicas que desean adelgazar. El número de estos perfiles en redes como Facebook y MySpace se han incrementado un 455% en los últimos 5 años. Una de las posibilidades del entorno 2.0 en salud “es denunciar este tipo de prácticas y formar a padres y profesionales en este ámbito”, asegura Javier Blanquer, médico, miembro del grupo de trabajo de Gestión Clínica de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (SVMFYC). A su juicio, “si los profesionales de la salud no entramos en las redes sociales perdemos la oportunidad de usarlas de forma positiva”. Los especialistas en salud mental también proponen intervenir en las redes sociales para contrarrestar conductas patológicas. Sin embargo, rechazan que el camino sea eliminar contenidos que fomentan la anorexia y la bulimia, como propuso este mes el Ministerio de Sanidad a Twitter. Para Francisco Traver, jefe del Servicio de Salud Mental del Consorcio Hospitalario de Castellón, “la proliferación de este tipo de espacios es una de las secuelas de la democracia interna de la Red”. Las redes sociales permiten acceder al paciente de manera más continuada y apoyar la labor terapéutica, asegura el doctor Traver, para quien “hay compañeros que citan a consulta a través de Twitter, y yo mismo tengo pacientes a los que hago un seguimiento online”. Sin embargo sostiene, que la consulta presencial nunca se va a sustituir por la virtual, al menos en su especialidad, la psiquiatría. A pesar de ello, la actuación de los profesionales de la salud se ve limitada en muchos casos por el aún escaso conocimiento que muchos tienen de las redes sociales, como reconoce Miguel Ángel Máñez, experto en gestión sanitaria y subdirector económico en el Departamento de Salud Alicante-San Joan, quien anima a los profesionales a subirse al tren de los medios sociales para difundir sus conocimientos y orientar a los pacientes. “El ciudadano ya utiliza Internet para buscar información sobre enfermedades y tratamientos, y el profesional debe ayudar al paciente en esas búsquedas, conociendo la información que existe en la Red. Por otra parte, muchas veces es el profesional quien aprende tras entrar en foros y redes de pacientes”, concluye. También la enfermería puede ayudar a los pacientes a seguir su tratamiento o a desvincularse de conductas adictivas, según la enfermera Olga Navarro, directora de proyectos en Aula Salud y una de las ponentes de la sesión. Lidera un movimiento en la Red llamado Tekuidamos. Reúne a expertos de los diferentes colectivos implicados en la salud interesados por los medios sociales como instrumento para compartir conocimiento y mejorar la práctica profesional. Sobre la reticencia de los profesionales a usar Internet para comunicarse con el paciente asegura Olga Navarro que “es cuestión de tiempo” y que, de hecho, “ya está cambiando la mentalidad, sobre todo cuando perciben que otros colegas adaptan tecnologías que les ayudan en su práctica diaria y en su relación con los pacientes”.