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“Palma es el tractor turístico que tira de la isla en temporada media y baja”
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“Palma es el tractor turístico que tira de la isla en temporada media y baja”

sábado 05 de enero de 2019, 07:00h
Pedro Homar dirige desde hace más de seis años la Fundación Palma 365, entidad pública sin ánimo de lucro y gestión mixta, cuyo objetivo es promocionar y fomentar el turismo de la capital del archipiélago. Este sábado se sienta con mallorcadiario.com en su nueva sección El Turismo que Viene para hacer una radiografía del sector en Palma.

Desde la FEHM abogan por una estrategia turística seria, profesional y largoplacista. ¿Están de acuerdo?

Les tengo que dar la razón; es la forma en la que funciona la industria. En esta última WTM hace un mes ya se ha hablado de las camas para el verano de 2019, con lo que el ciclo de venta de un producto turístico es de ocho, nueve o diez meses, con lo que si quieres incidir en lo que es la demanda turística del próximo invierno debe haber una estrategia planificada. Si queremos resultados para el invierno del 2019/2020 se deben empezar a vender en junio o julio de 2019. Si hablamos de una legislatura de cuatro años, entre que se comienzan a implementar las estrategias hasta que dan resultado en forma de impacto real, hablamos, obviamente de una estrategia a largo plazo.

¿A qué se dedica la Fundació Palma 365 y cómo promocionan el turismo en Ciutat?

Nuestro trabajo comenzó en septiembre de 2012 y he sido el único gerente de la Fundació. He trabajado con tres alcaldes de Palma, Isern, Hila y Noguera, de tres partidos diferentes, con lo que esto es un ejemplo de cómo apartar de la agenda política todo lo que tiene que ver con la estrategia turística. Para que esta iniciativa tuviera éxito se debía contar con el sector privado para complementar la parte pública, con lo que nuestra forma jurídica es en forma de fundación con un 51 por ciento público y un 49 por ciento privado. Nos dedicamos a promocionar Palma como destino turístico en temporada media-baja y para conseguirlo hemos reposicionado la marca; comenzamos en 2012 con un análisis de la situación y vimos que, para tener turismo todo el año, debíamos trabajar para desvincular la idea de Palma como destino de sol y playa creando un nuevo imaginario en el potencial cliente de Palma como destino urbano de fin de semana. Para ello se debió trabajar conjuntamente con los políticos para conseguir, por ejemplo, abrir las tiendas en fin de semana. Debimos preparar la ciudad para que el turista que viene el otoño-invierno vea y disfrute de una Palma dinamizada, abierta y disponible. Posteriormente, hicimos un trabajo de presentación de este nuevo modelo seleccionando los destinos que contaban con vuelos directos a Palma de, como máximo, tres horas de duración y eso nos dio los mercados a los que debíamos acudir.

La estrategia del Govern de “Better in Winter”, ¿es igual, diferente o complementaria a la que se lleva a cabo en Palma?

Es una estrategia completamente distinta, pero a la vez complementaria. Nosotros comenzamos con la nuestra hace siete años y ellos hace tres y está totalmente focalizada hacia un turismo urbano de fin de semana en Palma y un turismo más familiar y deportivo en Playa de Palma. La estrategia “Better in Winter”, al ser para todas las islas, debe ser un poco más generalista, pero ambas están perfectamente relacionadas y caminan en paralelo. Todo lo relacionado con Palma dentro de la estrategia de Better in Winter lo ejecutamos nosotros. Palma es el gran destino abierto 365 días del año, los 12 meses y, de alguna manera, es el “tractor” que tira de los municipios que nos rodean. Hay un estudio que hemos realizado del que se desprende que el tercer motivo por el que el turista extranjero escoge Palma en otoño –invierno es el ‘trekking’; me explico: el turista pernocta en Palma, come y cena, además de hacer sus compras en la ciudad, pero disfruta de la Serra de Tramuntana por su proximidad con la capital balear. Los datos están ahí; Palma es el tractor de la isla en temporada media y baja.

¿Están dando sus frutos estas estrategias?

Tenemos unos resultados espectaculares. Para que se hagan una idea, en los cinco meses de los que tenemos datos se produjeron en Palma 798.323 pernoctaciones frente a las 784.228 del mismo periodo de 2017. Se trata de los meses de enero a abril de 2018 más el mes de octubre. Si vamos hacia Playa de Palma, fueron 1.836.905 frente al 1.793.967, así que desde que hemos implementado esta estrategia, Palma ha crecido anualmente entre un tres y un cuatro por ciento en los últimos siete años. No ha habido ningún año en el que hayamos tenido un crecimiento negativo. Si lo analizamos por mercados individuales, el nórdico ha experimentado una subida del 12 o el 13 por cien y algo de lo que me siento especialmente orgulloso es que hemos conseguido romper ese mantra de que Palma no es un destino para el británico, ya que ha crecido entre un cinco y un siete por ciento y eso es gracias a la promoción que hacemos, ya que el mercado británico no es un mercado touroperado como el mercado alemán, es un merado mucho más dinámico, con lo que el cliente es muy receptivo a este tipo de estrategias de fin de semana largo. Dicho esto, la ventaja de tener al sector privado sentado con nosotros en los consejos de administración es que saben de estrategias y las planifica teniendo en cuenta lo que hacemos desde Palma 365; vamos de la mano y tenemos transparencia total hacia ellos y ellos hacia nosotros y de ahí viene el éxito de la Fundació. Tenemos 21 empresas privadas que forman parte del patronato, pero eso no quiere decir que sea un coto cerrado, también nos reunimos con ellos porque la experiencia te demuestra que yendo de la mano los resultados son mejores.

¿Hay suficiente conectividad para que Palma sea un destino puntero en temporada baja como lo son otras capitales nacionales y europeas?

Tenemos buena conectividad, pero es mejorable. Por ejemplo, Jet2 tiene más asientos en invierno hacia Palma que en verano hacia Almería, con lo que conectividad hay. Estamos hablando, como le comentaba anteriormente, que se trata de vuelos de tres o tres horas y media de distancia; no tenemos conectividad con Asia ni con EE. UU. No se trata de un problema de conectividad, los vuelos vienen con una media del 70 por ciento de su capacidad con lo que hay un 20 o 25 por ciento que no se vende, así que hemos de hacer más atractiva a Palma si cabe para que los vuelos vayan llenos.

¿Cree que la convivencia entre el turista de temporada baja y el residente de Palma es buena?

En otoño-invierno la convivencia es perfecta. Desde el respeto le digo que cualquiera puede opinar sobre si nos sobran o nos faltan turistas, todas las plataformas son respetables, pero la realidad es que en invierno hay muchos menos turistas y no existe esa sensación de masificación, que es la que puede existir en la temporada media-alta. ¿Cuál es nuestro rol al respecto? Tener claro que estamos ante un caso de éxito turístico promocionando de manera clara e inteligente la ciudad y en la que prima la calidad por encima de la cantidad; ese es nuestro mantra. Nuestro cliente es un cliente cosmopolita que en Europa son 40 millones, con un poder mayor adquisitivo, que viaja de fin de semana unas dos o tres veces al año y tiende a hacerlo sin niños, que escoge hoteles de cuatro y cinco estrellas y que busca experiencias culturales y gastronómicas. Es un cliente que tiene un gasto medio mucho más alto que otro que viene en busca de sol y playa; es nuestro target y vamos a por él, pero sin cargarnos el destino, es decir, sin cargarnos la gallina de los huevos de oro. No todo nuestro día a día es promoción, también hay un trabajo de gestión muy importante, tanto que estos últimos años trabajamos más en gestión del destino que en promocionarlo y ¿cómo lo hacemos?, pues creando nuevas vías para el turista, con una nueva señalización que pone en valor otras áreas de la ciudad y no sólo la zona de la Catedral, descongestionando el centro y repartiendo las bondades del turismo por toda la ciudad. Contra la realidad no puedes luchar y la mayoría de turistas quieren ver la Seu, pero si escalonamos la llegada a la Catedral permitimos que otras zonas de Palma se beneficien de este turista que antes sólo visitaba el centro. Este próximo febrero los autobuses de cruceristas no sólo se pararán en la escollera de cerca de las escaleras de la Catedral, sino que lo harán en otras zonas de la ciudad. Estamos trabajando también junto a Autoritat Portuaria en una aplicación que, mediante un mapa de calor, nos mostrará las zonas más congestionadas de Palma en tiempo real y sobre esa información recomendaremos al cliente rutas alternativas de visita. Lo que no podemos obviar es que somos un destino turístico y vivimos de ello, pero debemos hacerlo de una manera sostenible para encontrar el equilibrio entre el ciudadano y el visitante; no debemos convertirnos en una ciudad-franquicia porque Palma perdería toda su esencia y en esto estamos trabajando desde la pasada WTM, en la que expusimos el miedo a que eso pasara y lo hacemos a través de los establecimientos emblemáticos de la ciudad y ese es nuestro eje promocional para 2019. Seguimos siendo una ciudad auténtica y hemos sido capaces de protegerla para que eso no ocurra, pero tenemos que seguir trabajando en ese camino. En Fitur presentaremos una campaña de marca muy potente que no dejará indiferente a nadie y que va en ese sentido, en mostrar una palma más auténtica como contrapeso a ese discurso de gentrificación.

¿Qué papel juega el turista nacional?

A día de hoy es nuestro segundo cliente más importante, después del alemán. El turista nacional bajó mucho durante la crisis y afortunadamente ese bajón lo suplieron los alemanes. Una vez que el nacional ha ido recuperándose están los números más compensados. Es un turista que queremos y que cuidamos.

¿Dentro de esta estrategia turística hay espacio para el turismo familiar?

Totalmente. Playa de Palma está posicionada como destino familiar y trabajamos todo 2018 junto al sector privado en una estrategia enfocada a este tipo de turismo. Estamos trabajando en una estrategia conjunta que mejore la oferta como municipio para este tipo de turismo y la hemos dotado con 40.000 euros. En los próximos dos, tres meses ya tendremos el catálogo de producto familiar de Palma durante todo el año y comenzaremos a ponerlo en valor ante medios especializados y en ferias especializadas para darlo a conocer. Palma, además de ser un destino urbano y de fin de semana está preparada para que el turista venga también con niños.

¿De qué salud gozan los hoteles boutique de Palma?

Cada día vemos más, así que aquí tiene la respuesta. Hemos de sentirnos muy orgullosos del modelo de hotelería urbana de Palma; tenemos la suerte de poder acudir a foros en los que encontramos gente, actores implicados que nos hablan con admiración de este modelo y nos dice que ojalá ellos tuvieran esa suerte. Es un tipo de hotelería que rehabilita el patrimonio, da vida a edificios fantasma en su mayoría, tiene un nivel de calidad altísimo y, de alguna forma, proyecta una imagen de ciudad moderna, cosmopolita, de calidad que a muchas ciudades les gustaría tener. Honestamente, no veo nada negativo en este tipo de hotelería de 10 a 20 habitaciones y con restaurantes abiertos todo el año y a todo el público. La hotelería urbana de Palma ha conseguido romper el tabú del lujo, de que el ciudadano de a pie no podía permitírselo, y obviamente hay hoteles muy caros, pero también los hay sobre unos 80 euros la noche. Debemos desvincular el lujo del precio porque desvirtúa la palabra; un lujo pueden ser unos huevos fritos camperos con sobrasada payesa.

¿Cómo ha influido el alquiler vacacional en la creación de la estrategia turística de Palma?

Es innegable que está jugando un papel importante y desgraciadamente hay una laguna informativa al respecto; no sabemos cuánto hay y lo que está claro es que ha llegado para quedarse. Hay que regularlo para que juguemos todos en igualdad de condiciones y eso se consigue teniendo una legislación clara, como a la que es sometido sector hotelero, sino no estamos equilibrando el mercado. Deben pagar impuestos y estar sometidos a las mismas inspecciones a las que se somete la planta hotelera. Ir a un apartamento y hacerlo de una manera legal es igual de lícito que pernoctar en un hotel, pagando la correspondiente ecotasa y registrando a todos los que van a dormir en ese apartamento por motivos de seguridad. El alquiler vacacional debe regularse y, además, hay que controlar el ilegal; no podemos permitirnos alquiler vacacional ilegal en la ciudad porque la marca Palma puede resentirse.

El turismo urbano, ¿tiene quejas en cuanto al pago de la ecotasa?

Dentro de la estrategia de Palma 365 no hay nada en contra del pago de la tasa turística y el turista urbano está más que acostumbrado a pagarla. Dentro de los proyectos financiados por la ecotasa hay tres presentados por la Fundació Palma 365 que están aceptados y se financiarán con esa tasa. De hecho, de los tres proyectos dos de ellos están en fase de pliegos y se ejecutarán en el primer semestre de 2019 y el tercero está en fase de enmiendas.

¿Daña la imagen de Palma la problemática de los vertidos de fecales en el municipio?

Al final son muchas cosas las que afectan a una marca; el que haya vertidos, probablemente, tenga su efecto negativo, pero no sé hasta que punto es más o menos negativo que el que alguien se tire de un balcón. Lógicamente a nadie le gusta tener vertidos, pero también le digo que no hemos tenido que activar ningún plan de crisis en los seis años que llevamos trabajando con agencias de medios extranjeras.

Se lo comento porque el Palau de Congressos está situado en esa zona…

Le repito, no hemos tenido que activar nunca un caso de crisis. Cuando trabajas con gente profesional es un lujo y si en algún momento hay alguna noticia negativa nos sentamos y rápidamente la desactivamos, porque tenemos identificados a los medios/periodistas que se dedican a informar de manera negativa, como el ‘Bild’ alemán ha hecho en alguna ocasión, por ponerle un ejemplo.

Un turismo en el que se hace hincapié es el turismo de congresos. ¿Qué resultados está teniendo?

Impresionantes. Nuestro futuro como destino turístico en los próximos cinco años tiene que pasar, y lo digo en la forma imperativa, al segmento MICE y para ello debemos ponerlos las pilas todos, restauración, tiendas, sector público/privado, transporte… para este segmento, porque te cambia las reglas del juego. Me explico: El segmento MICE no funciona con cupos; un congreso de médicos trae a unas 5.000 personas y te reservan las habitaciones tres años antes, con lo que el hotelero que no tenga esa visión a medio-largo plazo se va a quedar a dos velas, porque son otras dinámicas de trabajo. Si se quiere jugar en la liga MICE se debe cambiar el chip, tanto en el sector privado como en el público, porque los congresos no son sólo una infraestructura, sino que son un destino en la que está enclavada esa infraestructura; no es lo mismo un Palau de Congressos maravilloso en Palma que ese mismo en Teruel y el valor añadido que tiene la marca Palma para un congreso nos hace partir con ventaja a la hora de captar esos congresos, porque apetece venir a un congreso a Palma y disfrutar de la ciudad; si no le interesara la ciudad se iría a Teruel, que probablemente le saldría más barato. Ese congresista que quiere disfrutar de la ciudad, a las ocho de la tarde sale a cenar, y aquellos restaurantes que cierren los lunes tendrán que abrir si quieren trabajar con ese segmento, y el que no quiera es libre, pero el que quiera deberá adaptarse, por ejemplo, teniendo menús de empresa. La Administración debe ponerse también las pilas ante este tipo de turismo que viene; Volkswagen es un ejemplo muy claro de lo que quiero explicarle: fue el congreso que inauguró el Palau y sus congresistas montaron en un pequeño ‘shuttle bus’ que les iba llevando a los comercios y restaurantes de la ciudad y para ello, se debió pedir un permiso para que ese bus pudiera ir por la ciudad. Este tipo de turista demanda otras cosas y, siempre dentro de lo que marca la ley, se puede jugar. Llegamos tarde para esta nueva tipología de turista porque será nuestro futuro para la temporada media-baja en los próximos tres o cuatro años.

¿Está preparada Palma, a nivel transporte, para este tipo de turista?

Creo que sí. Palma, lo que es el núcleo urbano, está muy bien conectado con el transporte público, con buses y líneas extra. El reto es preparar la isla para que ese turista salga de Palma y visite otras zonas en temporada baja; debemos mejorar el transporte público para que puedan llegar de manera cómoda y sostenible a los diferentes municipios. El reto es el tren, la frecuencia del TIB, el reto es la Part Forana. En cuanto a la Fundació, el reto es cómo convertir Palma en una marca para el ‘millennial’, ese es turista joven de 30 y pocos que estuvo en Palma con sus padres cuando era pequeño y el objetivo es hacer un destino turístico atractivo para ellos ahora que son mayores.

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