Las rebajas de invierno de 2026 han dejado un sabor amargo en el pequeño comercio de Mallorca. Más de la mitad de los establecimientos han vendido menos que el año pasado y el gasto medio por cliente también se ha reducido, según el balance presentado este lunes por la presidenta de PIMECO, Carolina Domingo. La patronal advierte de que el modelo actual de descuentos permanentes durante todo el año está “agotado” y perjudica especialmente a las tiendas de proximidad.
Los datos recopilados por la entidad reflejan un retroceso claro en la facturación. El 55,4 por ciento de los comerciantes asegura haber ingresado menos que en las rebajas de 2025, mientras que un 37,5 por ciento ha logrado mantener cifras similares. Solo un 7,1 por ciento ha conseguido mejorar resultados. “Estas cifras no son solo estadísticas, reflejan la realidad de muchas familias y emprendedores que sostienen el tejido comercial de Mallorca”, ha asegurado Domingo durante la presentación.
SECTORES GRAVEMENTE AFECTADOS
El golpe ha sido especialmente duro en algunos sectores. El comercio de moda y complementos concentra el mayor volumen de descensos, con un 61,29 por ciento de establecimientos que han visto caer sus ventas. También registran retrocesos significativos los negocios vinculados a decoración y hogar, así como el calzado, ambos con un 9,68 por ciento de caídas.
Además de la bajada generalizada de ingresos, preocupa la intensidad de la caída en muchos negocios. Casi uno de cada cinco comercios ha sufrido descensos de facturación de entre el 10 por ciento y el 20 por ciento, mientras que cerca de un 9 por ciento ha registrado pérdidas de entre el 20 por ciento y el 50 por ciento. Un escenario que complica la planificación económica y pone en riesgo la viabilidad de algunos establecimientos a medio plazo.
CAÍDA DEL TICKET MEDIO
La percepción general del sector confirma esa tendencia. El 62,5 por ciento de los comerciantes califica la campaña de rebajas como “floja” o “muy floja”, frente a un 16 por ciento que la considera positiva. A ello se suma la caída del ticket medio: el 44,6 por ciento de los comercios afirma que cada cliente ha gastado menos que el año pasado, mientras que apenas un 1,8 por ciento ha detectado un aumento del gasto.
Durante su intervención, Domingo puso el foco en el cambio de modelo comercial que vive el sector. Según la encuesta de PIMECO, casi el 90 por ciento de los comerciantes considera que la liberalización de descuentos durante todo el año perjudica al pequeño comercio, al favorecer a grandes plataformas y operadores con mayor músculo financiero.
El impacto también se deja notar en la liquidez de los negocios. Para el 39,3 por ciento de los encuestados, las rebajas han contribuido poco a mejorar su situación económica y un 28,6 por ciento asegura que no han ayudado en absoluto. Solo un 32 por ciento considera que han tenido un efecto positivo.
LA SITUACIÓN "ACEPTABLE" PARA EL COMERCIO MALLORQUÍ
Actualmente, el 44,6 por ciento de los comercios define su situación como aceptable, pero casi un tercio reconoce atravesar momentos complicados: el 23,2 por ciento habla de una situación difícil y el 8,9 por ciento de muy difícil. De cara a los próximos meses, el sector se mueve entre la incertidumbre (41,1 por ciento) y la prudencia (35,7 por ciento), mientras que el optimismo queda reducido a un 17,9 por ciento.
Ante este panorama, la patronal reclama medidas urgentes. Entre las principales demandas del sector destaca la promoción decidida del comercio local mediante campañas de concienciación y prestigio, una petición respaldada por el 76,8 por ciento de los comerciantes. También reclaman ayudas directas para garantizar la viabilidad de los negocios (66,1 por ciento) y una reducción de la carga fiscal (48,2 por ciento).
Domingo ha concluido defendiendo el papel del comercio de proximidad en la vida urbana. “El pequeño y mediano comercio es el corazón de nuestros pueblos y de Palma, genera luz, seguridad y riqueza distribuida”, afirmó, al tiempo que instó tanto a las instituciones como a la ciudadanía a reflexionar sobre el actual modelo de consumo. Según la patronal, el futuro del comercio local dependerá en gran medida de esa reflexión colectiva y de las decisiones que se tomen en los próximos años.








