La comparecencia ante la Comisión de Investigación parlamentaria de Son Espases del ex responsable de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma durante el mandato de Catalina Cirer, Javier Rodrigo de Santos, levantó la máxima expectación como era de prever. Antes de comenzar a responder las preguntas de los diputados manifestó su emoción por comparecer en la cámara autonómica y dijo sentirse honrado y dispuesto a colaborar en todo aquello que se le pidiese, además de muy arrepentido por los hechos que protagonizó y que le llevaron a la cárcel. Por todo ello pidió repetidamente perdón. Se refería, como es obvio, al episodio de Casa Alfredo y a su condena por abusos sexuales a menores.
La diputada Fina Santiago (Més) preguntó a Rodrigo de Santos por el contenido de sus declaraciones ante la Fiscalía Anticorrupción, en lo que supuso una flagrante incursión en la investigación que lleva a cabo el Ministerio Público. El ex responsable de Urbanismo de Cort dijo no poder revelar nada al respecto y no porque no quisiese, sino porque así se lo había pedido Anticorrupción. Solo dijo que en dos ocasiones se trasladó de Burgos (donde está actualmente cumpliendo condena en tercer grado penitenciario) a Madrid en junio del año pasado para ser interrogado por el fiscal.
Que los diputados lancen preguntas sobre la investigación penal desvela que la comisión de Son Espases es un despropósito por precipitada en cuanto a que la investigación de la Fiscalía ni siquiera ha sido aún judicializada. Y extemporánea por cuanto se investigan hechos sucedidos hace 15 años y hay pocas responsabilidades políticas que exigir a los presuntos responsables, en el hipotético caso que se constatasen irregularidades.
Las comisiones de investigación parlamentarias son para depurar posibles responsabilidades políticas, nada más. Y si a menudo se pide a jueces y fiscales que no hagan política, con igual insistencia hay que exigir que los políticos no utilicen el Parlamento para inmiscuirse en hechos que investiga la Justicia.
Ahora se comprende mejor la presencia de agentes de la Policía Judicial entre el público. Todo parece indicar que siguiendo instrucciones de la Fiscalía, querían saber si Rodrigo de Santos seguía las instrucciones que recibió en cuanto a la discreción. Lo hizo en todo momento, a pesar de que la diputada Santiago se extralimitó en sus preguntas al querer indagar en una investigación penal que lleva a cabo el Ministerio Público. Muestra inequívoca de su voluntad de aprovecharse políticamente de los trabajos de la Comisión.




