www.mallorcadiario.com

Presupuestos de vacas gordas

jueves 09 de noviembre de 2017, 22:00h

Escucha la noticia

Asistimos esta semana a las exposiciones de los diferentes consellers y conselleras del Govern, así como del director general de IB3, ante la Comisión de Hacienda y Presupuestos del Parlament, a fin de informar sobre el proyecto de ley de presupuestos generales de la Comunidad Autónoma para 2018 en lo que atañe a cada uno de sus departamentos. En efecto, la ley de presupuestos es la más importante que se tramita cada año, pues sin una dotación presupuestaria que la soporte, ninguna política efectiva puede hacerse. Y parece claro, tras el debate de política general, que las cuentas presentadas por el Ejecutivo de Francina Armengol contarán con el apoyo de PSIB, Podem y Més, lo que garantiza su aprobación, al margen de que puedan sumarse otras fuerzas políticas.

Pero la tónica dominante de estos presupuestos parece ser, además de las cifras récord que se manejan tanto en ingresos como en gastos, con un montante global de 5.008,81 millones de euros, el más alto de la historia de Balears, los anuncios de incremento del gasto que a menudo parece desaforado. Desde la creación de nuevas empresas públicas como la neonata Gestión Sanitaria y Asistencial, más dinero para promociones de vivienda pública (que mucha falta hacen), mayor contratación de personal docente, incremento de la subvención de todo tipo de actividades y asociaciones, etc.

Se diría que ante la buena marcha de la economía balear, con un crecimiento vigoroso y buenas perspectivas para el futuro, se pueden ahora atar los perros con longanizas. Mientras el motor económico que supone el turismo tire con fuerza, no hay por qué escatimar. Pero otros actuaron así antes y si la bonanza económica no sirve para fortalecer el tejido productivo y la vigorosidad de la industria turística, además de para diversificar la economía, no se estará actuando con inteligencia.

Cualquier gobierno sabe administrar las vacas gordas, pero lo que conviene es tomar medidas para que cuando lleguen las vacas flacas, nuestra economía esté en disposición de resistir. El Ejecutivo de Armengol opta por tirar de talonario con el objetivo claro de ganar las elecciones de 2019. Cualquiera lo haría. Lo difícil sería gobernar con recesión económica, algo que a menudo la izquierda afea al PP, pero ellos nunca sacaron a Balears de una crisis como sí hicieron los populares. Fueron tiempos de recortes y de estrecheces de las que nadie quiere acordarse. Ahora es tiempo de recuperar los “derechos perdidos”, como dice Armengol. Pero con un crecimiento económico como el actual, cualquiera lo haría.