El Ayuntamiento de Santanyí cerrará 2017 sin deudas y con una situación financiera que permite al equipo de gobierno municipal del PP bajar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) hasta un 10% en dos años. "Situación envidiable para muchos municipios que, con los gobiernos de izquierda, siguen optando por subir impuestos y crear más; ahogando impositivamente a vecinos y empresas", ha destacado el alcalde Llorenç Galmés.
El Ayuntamiento de Santanyí acabará el año con un remanente en tesorería que permitirá destinar 2,6 millones de euros a la amortización de la deuda, que se suma al que ya estaba previsto que se destinara a los presupuestos aprobados por en este año. Galmés ha destacado que "poder llegar a este punto es una gran satisfacción para el equipo de gobierno. Empezar 2018 con la extinción de la deuda es una gran noticia que nos permitirá enfocar el final de legislatura con nuevos proyectos para seguir mejorando el día a día de los santanyiners ".
El alcalde de Santanyí ha destacado, además, que "una rebaja del 5% por año del IBI puede suponer un ahorro importante para muchas familias de nuestro municipio". En este sentido ha añadido que "recuperándonos todavía de la dura crisis económica que ha afectado a municipios como el nuestro, actualmente nuestros esfuerzos se están centrando en compensar el esfuerzo realizado por nuestros vecinos y empresarios en tiempos tan difíciles como los vividos ".






