El cuerpo municipal intervino el pasado 8 de mayo por la tarde tras el aviso de un accidente de tráfico en el Camí de la Vileta, donde varios ciudadanos retuvieron al responsable de los hechos en la calle Josep Estela cuando intentaba abandonar el lugar a pie.
El implicado, de nacionalidad española, manifestó de manera espontánea a los agentes desplazados al lugar que no tenía carné de conducir y les pidió que ignoraran ese detalle para evitar problemas legales.
Según los testigos, el conductor embistió por detrás a un turismo que se encontraba detenido en un semáforo en rojo a la altura del número 79 del camí de la Vileta y, lejos de detenerse, huyó del lugar.
Durante la huida golpeó el bordillo de una rotonda, se subió a una isleta y arrancó una señal vertical. Un testigo lo siguió y logró quitarle la llave de proximidad del vehículo, aunque el coche continuó en marcha hasta calarse en la calle Josep Estela.
La Policía constató que el hombre nunca había obtenido el permiso tipo B y que su licencia de ciclomotor había sido retirada en 2014 por pérdida total de puntos sin haber realizado el curso de sensibilización y reeducación vial.
TATUAJE CON UNA ESVÁSTICA
Además, el presunto infractor presentaba síntomas evidentes de haber ingerido bebidas alcohólicas, por lo que fue sometido a la prueba de etilometría en la cual arrojó un resultado positivo de 0,55 mg/l de aire espirado, cifra que duplica el límite permitido.
Durante la intervención, el conductor también profirió comentarios homófobos y racistas constantes contra los testigos del accidente y mostró un tatuaje con una esvástica en el abdomen, ha explicado la Policía Local







