Mónica Juanatey, la madre que confesó haber ahogado a su hijo de sólo nueve años porque se sentía "agobiada", ha sido trasladada desde las dependencias de la Guardia Civil de Mahón hasta la prisión de mujeres de Palma, donde permanecerá recluida a la espera de que se celebre el juicio con un jurado popular. La infanticida confesa está acusada de un delito de homicidio doloso y se enfrenta a una pena de cárcel de hasta 20 años por la muerte de su hijo, al que metió en una maleta y abandonó en una zona boscosa de Menorca. Mónica Juanatey ha salido a primera hora de la mañana del cuartel de la Benemérita rumbo al aeropuerto de Menorca. Lo ha hecho a cara descubierta aunque con semblante serio, vestida con ropa deportiva y dos trenzas en su pelo. A su llegada al aeropuerto de Palma, agentes de la Guardia Civil la estaban esperando a pie de pista e inmediatamente la han trasladado a la prisión.





