
La colección de monseñor Basso, una herencia envenenada para el Vaticano
Michele Basso escondió su colección durante más de 30 años en la Cúpula de San Pedro de donde era canónigo. Entre ellas una falsificación de principios del siglo XX de la “Crátera de Euphronio” aunque fuese hallada en 1971. La Santa Sede no puede justificar la procedencia de las obras










