Tirar con pólvora del rey

Es y ha sido una de las grandes falacias de los ministros de Cultura de España, prometer lo que no pueden hacer porque no está en sus manos.

Ya han sido muchos los titulares de la cartera de la Plaza del Rey que quedan en entredicho, por no llamarles directamente bocazas. Todos calzan del mismo píe y finalmente, se entiende que hayan sido los elegidos para ese compostador que es el ministerio. Un lugar donde se quedan para fermentar y poco más.

Es una constante y siempre terminan donde empezó, porque básicamente al final las propuestas chocan con los intereses de otros ministerios, o como diría aquel pastor “¿Y qué dice Franco de todo esto?”.

El Ministerio de Cultura debería garantizar al creador patrio y a la industria cultural, los medios que faciliten su promoción y crecimiento. Yo soy poco amigo de la subvención por aquello de que al final se crea vicio o sólo la recibe quien es más colega del que la da. Soy más partidario de las desgravaciones y por supuesto de que nuestros competidores internacionales  sientan el músculo de un país, que otra cosa no, pero artistas, da mucho. Y ya que estamos hablando de industria , promoción y comercio, tal vez debería ser el Ministerio de Industria, o lo que se llame ahora, quien se encargue del asunto. Pero no. Las grandes propuestas de los ministros de Cultura pasan por las subvenciones y los dineros pasan por Hacienda, lease Tributaria, y ésta, es más de recaudar y esquilmar que de repartir. Los de hacienda no son tontos y saben que lo que dan, no se devuelve.

Esto de las industrias culturales de “gran consumo” (arte, literatura, cine, teatro, música y ahora los video juegos) debería pasar por fomentar la demanda y que todo el mundo consuma, no sólo los colegas o el votante afín. Por ponerlo fácil. Yo no voy a ver cine español porque estoy hasta los mismísimos de escuchar las mismas pamplinas de inclusión y desinclusión que no tienen nada que ver conmigo , ni con el 80% del país.

Por poner un ejemplo. En 2020 en Inglaterra, en pleno COVID y con el BREXIT en marcha el gobierno ayudó ¿Cómo? ¿Subvencionando?, No, bajando los impuestos al comprador (IVA) y reduciendo costes a los galeristas. La cosa se extendió al resto del mundo. Los gobiernos entendían que las artes forman parte del acervo continúo de un país. Aquí no, se siente.

Aquí la subvención funciona y si es directa mejor. Como además el titular no se corta un pelo, ha dado a Cataluña más de 154 millones en concepto de la promoción del catalán e infraestructuras, que como siempre lo único que hacen es agrandar la fractura afectiva y fraterna del país con desigualdades. La lista es larga.

El arte tiene un IVA del 21% en vez del 5%. ¿Quién va a comprar o consumir cultura?. La culpa ya sabemos que es del PP, pero ¿no se puede revertir?. Lo digo porque eso fue hace ya 10 años, y la cantinela, ya cansa…

La famosa Ley de artistas, pasa por ver que dice la Tributaria. Lo han intentado 19 veces y no hay manera, ni la habrá. Lo decía antes, Hacienda está para recaudar y esquilmar no para repartir.

Eso es lo que nos ha tocado y como repito siempre, mientras la Cultura sea propaganda sectaria continuaremos con propuestas e ideas peregrinas del muchacho de turno.

Calentar el boyate, pero solucionar, poco.

Jorge Llopis es director de pecadosdelarte.com

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